La CIAF publica un informe sobre los 43 segundos en que se desencadenó la tragedia del domingo 18 de enero
La información extraída el pasado jueves de las cajas negras de los trenes Iryo y Alvia que
ener-en-tres-dias-los-nombres-y-el-presupuesto-de-los-peritos-independientes.html" data-link-track-dtm="">se vieron envueltos en el accidente del 18 de enero en Adamuz (Córdoba) confirma los datos que viene manejando las investigación prácticamente desde el mismo día del siniestro. Los tiempos entre las 19.43 y las 19.44 horas, con 43 segundos críticos en los que se cruzaron ambos convoyes con desenlace fatal; que la velocidad de los dos estaba por debajo del límite permitido de 250 kilómetros por hora; el convoy de Iryo descarriló en primer lugar y su maquinista llegó a activar el freno pese a testificar que no notó colisión alguna, y que el conductor del tren de Renfe, uno de los 46 fallecidos, no pudo reaccionar. El relato hecho público esta tarde por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) parte en el punto en que se quebró la vía: el kilómetro 318,681 de la línea Madrid-Sevilla en sentido Madrid.
Este lunes se realizó el análisis de los datos descargados con apoyo de técnicos de Iryo, Hitachi, Actren, Renfe Viajeros y Hasler Rail, cruzando la secuencia de eventos con los datos de enclavamiento aportados por el gestor de la infraestructuras Adif.






