Por otra parteLas dos sorpresas de Zapatero: ganarle el liderazgo del PSOE a Bono y, 25 a�os despu�s, verlo involucrado en una trama de corrupci�nZapatero celebra su victoria frente a Bono en julio del 2000.EFEActualizado Lunes,

mayo

23:09Audio generado con IA�No opt�is por lo menos malo, elegid lo que os ilusione�. Con este mensaje arrebat� Jos� Luis Rodr�guez Zapatero a Jos� Bono, por s�lo nueve votos, la secretar�a general del PSOE. Corr�a el 22 de julio del a�o 2000 y el socialismo apostaba por un pol�tico casi desconocido para tratar de recomponer un partido fragmentado que a�n no se hab�a rehecho de la salida de Felipe Gonz�lez. Zapatero fue una sorpresa y, "como todas las sorpresas, encierra elementos de esperanza", dec�a el editorial de este peri�dico ese d�a. El nuevo l�der fue vendiendo talante y creando expectativas, pero, cuatro a�os despu�s, las encuestas le situaban lejos de arrebatarle el gobierno al PP.Faltaba poco m�s de un mes para las elecciones de 2004. En el reservado de un restaurante de la calle Ferraz compart�amos mesa el n�cleo duro de aquel PSOE y varios periodistas de EL MUNDO. All� estaban, junto a Zapatero, P�rez Rubalcaba, Carme Chac�n, Jos� Blanco y Jes�s Caldera. Por el otro lado, Pedro J. Ram�rez, Casimiro Garc�a Abadillo, Victoria Prego y alg�n compa�ero m�s que me deja fuera la memoria. Hab�a cierta tensi�n entre los dirigentes socialistas, que ve�an muy lejos el triunfo electoral, aunque Pepi�o bland�a sus encuestas internas, m�s favorables que las p�blicas. Mi a�orada Victoria y yo flanque�bamos al secretario general quien, en un momento dado y en medio de conversaciones cruzadas, nos mir� fijamente, primero a uno y luego a otro, y sin venir a cuentos nos anunci�: "Vamos a ganar las elecciones". Por la noche, al llegar a casa, dije que total convencimiento: "El PSOE va a ganar".Zapatero siempre te habla mir�ndote insistentemente a los ojos. Le apodaron Bambi, pero a m� siempre me record� m�s a otro personaje de Disney, la serpiente Kaa de El libro de la selva, aquella que hipnotizaba con su mirada. Efectivamente gan�, aunque fueran esas an�malas y tr�gicas elecciones del 14-M, y dio su primera entrevista como presidente a EL MUNDO, peri�dico con el que siempre mantuvo una buena relaci�n, por encima de los palos que recib�a de �l.Un cuarto de siglo despu�s Zapatero ha dado otra sorpresa, la de verlo involucrado en una trama de corrupci�n. Porque, embaucara o hechizara, consigui� ilusionar a la izquierda y convertirse en un referente. Para los que a�n son capaces de estar por encima de su propia ideolog�a y ver un poco m�s all�, desencantos como este no son s�lo partidistas, son institucionales. Dejando a un lado a los cada vez m�s numerosos odiadores, algunos nunca quisimos que Gonz�lez fuera la X de los GAL, ni que la anotaci�n M. Rajoy en los papeles de B�rcenas fuese real. Hay tambi�n quienes habr�amos preferido, mon�rquicos o no, que los �nicos l�os que hubiera tenido el Rey Juan Carlos fueran los de su vida personal, no los econ�micos. Y a los que no nos gusta que presidentes auton�micos como Matas, Chaves, Gri��n, Jordi Pujol o Ignacio Gonz�lez hayan sido condenados o lo puedan ser. Incluso a los que nos rompi� todos los esquemas que el m�ximo representante espa�ol en la econom�a mundial, Rodrigo Rato, acabara en la c�rcel. No por ellos, sino porque su da�o es proporcional al nivel de las instituciones que representaron. El da�o es, una vez m�s, a la democracia.