La imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero empieza a dejar de ser solo un problema interno para el PSOE y amenaza con erosionar también a sus socios parlamentarios, que ya empiezan a marcar distancias con Moncloa. En ese contexto de desgaste, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha tratado este lunes de recuperar iniciativa con el anuncio de un plan de 9.000 millones de euros para rehabilitación de vivienda —con especial atención a los hogares vulnerables— y para acelerar la modernización y descarbonización del transporte. El desbloqueo de esos fondos depende de los mismos aliados que empiezan a tomar distancia —aunque sin tomar acciones concretas—: el plan está ligado al Fondo Social para el Clima de la UE y exige mayoría parlamentaria para trasponer una normativa europea, por lo que Sánchez ha pedido "el apoyo de la mayoría de los grupos parlamentarios".En un acto en Madrid en el que han participado entidades sociales, así como la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, el presidente ha presentado este 'Plan Social para el Clima', dotado de 9.000 millones de euros, pero que está cofinanciado por el Fondo Social para el Clima de la UE. El espíritu del mismo, según ha explicado Sánchez, es promover una mayor equidad, una mayor eficiencia y una mayor justicia social. "No tener que elegir entre llegar a fin de mes y llegar a fin de siglo", ha lanzado el presidente.Justo cuando su socio de coalición, Sumar, pide a Sánchez tomar la iniciativa en lo que queda de legislatura en materias como la vivienda, el presidente pone sobre la mesa este fondo que moviliza 4.700 millones de euros para ayudar a los hogares "más vulnerables" a incorporarse a la transición energética. Según ha destacado, plantea rehabilitar viviendas y "barrios enteros" con el objetivo de que consuman menos energía, reduzcan emisiones y también facturas, "actuando sobre la desigualdad energética en hogares más vulnerables".En materia de transporte, otro sector clave, Sánchez ha pedido el apoyo de sus socios para destinar 4.300 millones de euros que se destinarán a "modernizar y descarbonizar la movilidad". El plan también incluye un refuerzo de la movilidad rural de la mano de las comunidades autónomas, así como la puesta en marcha de un Abono Único Social, "que permitirá la práctica gratuidad del transporte público urbano, metropolitano e interurbano para millones de ciudadanos". A través del mismo, también se pretenden conceder ayudas a autónomos, microempresas y pymes para renovar sus vehículos y adaptarse a una movilidad más limpia y barata. Un fondo condicionado al apoyo de sus sociosSánchez ha destacado en su intervención que defender la transición ecológica "no es solo una cuestión de justicia social, medioambiental" sino también de "autonomía estratégica". Ha dicho que esto hace "más libre e independiente" a España, menos "vasallos de intereses ajenos". "Es una forma de depender menos del gas y del consumo del petróleo, lo que nos hace menos vulnerables en situaciones de volatilidad internacional como consecuencia de la guerra de Irán", ha subrayado.Tras ello, ha asegurado que el Gobierno necesita el "apoyo de todos", porque los recursos del Fondo Social para el Clima "están condicionados" a la transposición y al cumplimiento de la normativa europea. "Por eso, espero que cuente con el apoyo de la amplia mayoría de los grupos parlamentarios para proteger al planeta y a las familias", ha enfatizado Sánchez. En concreto, las inversiones están pendientes de que el Congreso transponga la nueva directiva europea sobre comercio de emisiones (ETS2), necesaria para canalizar los fondos.
Sánchez busca oxígeno parlamentario con un fondo de 9.000 millones para rehabilitar viviendas y movilidad sostenible
El presidente pide el apoyo 'de la amplia mayoría de los grupos parlamentarios' para trasponer la normativa europea que permite desbloquear los fondos.













