Indra ha decidido apartar a Ángel de Álvaro, el máximo responsable de los servicios jurídicos, tras conocer una demanda presentada por Santa Bárbara por presunto espionaje industrial. La compañía ha tomado esta medida después de recibir una notificación de la Audiencia Nacional, ya que, antes, durante la presidencia de Ángel Escribano, concluyó que el ejecutivo, fichado precisamente de la filial española de la americana General Dynamics, no había cometido ninguna irregularidad al llevarse documentos confidenciales de su antigua empresa. Según fuentes internas de Indra, Ángel de Álvaro, director de la asesoría jurídica y 'deputy chief legal officer', ha dejado de ejercer su cargo mientras se dirime su implicación en un presunto delito de espionaje industrial. Una acusación realizada por Santa Bárbara en enero, cuando envió un burofax a la compañía controlada por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) para denunciar que su antiguo ejecutivo, fichado por Indra a mediados de 2025, había sustraído información relevante sobre vehículos blindados de zapadores Castor y sobre el 8x8 Dragon, el tanque estrella del Ejército español. En concreto, como adelantó El Confidencial el pasado mes de enero, la filial de General Dynamics denunció que un familiar de Ángel de Álvaro había enviado por error la citada documentación a través de un correo electrónico a una dirección de 'mail' de Santa Bárbara, cuando en realidad quería dirigirla a la nueva cuenta del directivo en Indra. La compañía estadounidense se lo comunicó también por burofax a su exdirector jurídico. Pero De Álvaro refutó haber cometido ese supuesto espionaje industrial, e Indra, tras analizar la comunicación de la filial española de la multinacional americana, también descartó la acusación. Lo hizo tras realizar un 'forensic' que fue entregado a Ángel Escribano, el presidente en ese momento. Escribano, que había fichado al directivo desde Santa Bárbara en abril de 2025, dio carpetazo al asunto y negó ante el consejo de administración cualquier irregularidad. Sin embargo, General Dynamics ha seguido adelante con la causa y ha presentado una demanda en la Audiencia Nacional, que ya ha sido admitida a trámite. Asesorada por el despacho Uría Menéndez, la estadounidense quiere llegar hasta las últimas consecuencias por el supuesto robo de información esencial sobre la tecnología de los vehículos militares, factor clave en el desarrollo de los Castor y los 8x8 Dragon. Unos tanques que Indra, SAPA Placencia y Santa Bárbara desarrollan a través de Tess Defense, una sociedad participada por las tres compañías, pero controlada por la primera. Ahora, tras la destitución de Escribano el pasado 1 de abril y el nombramiento de Ángel Simón, la compañía ha optado por apartar a De Álvaro ante la gravedad de las acusaciones por parte de General Dynamics. Fuentes conocedoras de la situación aseguran que la demanda sigue su curso y que, en realidad, responde a un conflicto "personal" con Ángel de Álvaro, antiguo directivo de la compañía. En paralelo, Santa Bárbara e Indra han iniciado un acercamiento tras la salida de Escribano y ambas partes se muestran optimistas sobre una mejora de las relaciones tras meses de tensión. De Álvaro fue el primero Ángel de Álvaro fue uno de los fichajes estrella de Ángel Escribano al poco tiempo de ser designado presidente de Indra, en enero de 2025. Nombrado 'deputy chief legal officer', el directivo había trabajado desde 2019 como secretario general del consejo de General Dynamics European Land Systems, la división europea del gigante armamentístico americano. Doctor en Derecho, el ejecutivo representaba a Santa Bárbara en Tess Defense, el consorcio creado en 2020 para canalizar encargos del Gobierno de España para el suministro de los nuevos vehículos blindados 8x8 Dragon, así como de los nuevos Vehículos de Apoyo a Cadenas (VAC). Ángel Escribano apostó desde su llegada a la presidencia de Indra por incorporar a directivos procedentes de Santa Bárbara. Como reconoció en el Congreso de los Diputados, su objetivo era integrar Santa Bárbara en Indra, aunque la negativa de General Dynamics a vender frustró esa operación. Ante ese escenario, Escribano activó, hasta sus últimos días al frente de Indra, un plan para captar a directivos clave de Santa Bárbara, un movimiento que veía como el mejor complemento en la fusión con EM&E y el objetivo de ser un referente en las plataformas terrestres militares. El fichaje más reciente fue Beatriz Gómez, actual directora de operaciones de Indra, que venía a complementar los servicios de otro 'ex' de Santa Bárbara, Modesto Martínez, hoy director de desarrollo de negocio de Indra Land Vehicles. También incorporó a Lorenzo Vicente Álvarez, exingeniero jefe de la planta de Trubia de Santa Bárbara y ahora responsable de ingeniería de proceso de Indra; así como a Rafael Moreno, histórico director de comunicación de GDELS Santa Bárbara durante más de dos décadas. Aunque el primero en dar ese paso fue Ángel de Álvaro. Indra ha decidido apartar a Ángel de Álvaro, el máximo responsable de los servicios jurídicos, tras conocer una demanda presentada por Santa Bárbara por presunto espionaje industrial. La compañía ha tomado esta medida después de recibir una notificación de la Audiencia Nacional, ya que, antes, durante la presidencia de Ángel Escribano, concluyó que el ejecutivo, fichado precisamente de la filial española de la americana General Dynamics, no había cometido ninguna irregularidad al llevarse documentos confidenciales de su antigua empresa.