Los días de José Vicente de los Mozos como consejero delegado de Indra están contados. El próximo martes, el consejo de administración se reunirá para tratar el nombramiento de su sucesor, poniendo así fin a su etapa al frente de la compañía justo tres años después de que se sumara a la empresa tras su larga trayectoria en Renault. Si bien Indra informó en el comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) del pasado lunes que De los Mozos continuará ejerciendo sus funciones para “facilitar el proceso de transición” hasta la junta de accionistas del 30 de junio, el también presidente de Ifema abandonará Indra en cuanto se dé a conocer a su sucesor, según indican fuentes al tanto del proceso.Según estas fuentes, el directivo no esperaba la decisión, después de haber salido con vida de la crisis de gobernanza que la compañía vivió desde comienzos de año hasta la salida del anterior presidente ejecutivo, Ángel Escribano, el pasado miércoles santo. De los Mozos acabó muy enfrentado con el anterior presidente, el cual se sintió traicionado por el CEO cuando la SEPI empezó a dar señales de que no apoyaba la fusión entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) por el conflicto de intereses que acarreaba. Tras su salida, y ya con Ángel Simón como presidente no ejecutivo de Indra, De los Mozos comenzó a realizar movimientos en la empresa del Ibex. Entre ellos, el nombramiento de Jesús Presa, hombre de su máxima confianza, como director de comunicación externa, y el intento de restablecer relaciones con empresas con las que Escribano se había enfrentado cuando fue presidente de Indra.Este es el caso, por ejemplo, de Santa Bárbara, la filial española de la estadounidense General Dynamics, con la que De los Mozos trató de reconstruir los puentes rotos, según indican fuentes del mercado conocedoras de los contactos entre ambas compañías. La intención del todavía primer ejecutivo de Indra fue la de buscar una gran alianza con Santa Bárbara para que esta fuese un socio preferente de la tecnológica en los grandes contratos militares, motivo por el cual mantuvo varias conversaciones y encuentros en las últimas dos semanas. Portavoces oficiales de Santa Bárbara, por su parte, han declinado hacer comentarios ante las preguntas de este medio. Enfrentamiento judicialSanta Bárbara e Indra están actualmente enfrentados en los tribunales por partida doble por los megacontratos de la nueva artillería para el Ejército de Tierra que Indra y EM&E se llevaron el año pasado. Santa Bárbara, para la que fue un duro golpe quedar fuera de estos proyectos —quiso presentar su modelo Némesis, diseñado junto a su socio KNDS—, que en conjunto tienen un valor de 7.240 millones de euros, ha recurrido en el Supremo las ayudas de 3.002 millones que Industria ha dado a estos programas; y, además, ha anunciado que irá a la Audiencia Nacional —todavía no lo ha hecho, pero aún está en plazo— para denunciar los contratos después de agotar la vía administrativa, tras el rechazo de Defensa a aceptar su recurso de alzada. En cuanto al proceso abierto en el Supremo, Santa Bárbara se ha llevado un primer varapalo después de que el alto tribunal rechazara la medida cautelar solicitada por la denunciante, aunque esto no supone que se haya prejuzgado el fondo del asunto.Otras fuentes empresariales conocedoras de los movimientos de De los Mozos en las últimas semanas apuntan a que el directivo se reunió con otras compañías del sector, entre ellas Sapa. Este fabricante vasco de transmisiones para motores —hoy es el máximo accionista privado de Indra con el 7,94% de los títulos, tras la salida de los Escribano del capital— fue apuntado por el propio Ángel Escribano como su principal rival en el seno de la compañía. El enfrentamiento entre ambos jugó en contra de algunos contratos relevantes como el del Vehículo de Apoyo de Cadenas (VAC), adjudicado a la unión temporal de empresas Tess Defence, formada por Indra, EM&E, Sapa y Santa Bárbara. Al igual que sucede con el Dragón 8x8 —un blindado sobre ruedas que ha sufrido constantes retrasos y por el que pende la amenaza de una cuantiosa multa sobre Tess—, Sapa tendría que encargarse del equipo motopropulsor del VAC, un contrato sin rubricar aún, pero cuya “firma debería ser inminente”, según estas fuentes. De los Mozos, que visitó recientemente las instalaciones de Sapa en Andoain (Guipúzcoa), también habló con la vasca del contrato de artillería. “De los Mozos hizo algo que tendría que verse como normal”, señala esta fuente en referencia a su intento de restablecer los puentes con Sapa. Tras la salida del directivo español nacido en Brasil, queda por ver si este acercamiento de Indra a sus socios de Tess continúa adelante o no.Una salida inesperadaEl repentino adiós de De los Mozos llegó después de que el directivo hubiese manifestado en varias ocasiones estar enfocado en el proyecto de la compañía. “Estamos en una nueva etapa de gobernanza, pero los equipos están comprometidos, y no solamente los equipos, sino yo mismo. Y en ese sentido, pues se especula mucho, pero mi compromiso es total”, había afirmado De los Mozos el pasado 30 de abril, en la conferencia con analistas tras la presentación de resultados del primer trimestre del año. En dicha conferencia, el consejero delegado remarcó el papel no ejecutivo de Simón, el cual, sin embargo, para ese entonces ya había sido nombrado presidente de la comisión de Estrategia y de la comisión Delegada Ejecutiva, mismos cargos que ostentaba Escribano antes de su partida. Tras la salida de De los Mozos se abre un interrogante, a su vez, sobre los hombres de confianza que se trajo a Indra desde Renault: el ya mencionado Jesús Presa; el director general de la división militar terrestre, Frank Torres; José González-Para, director de ingeniería; y José Manuel Fuentes, director de producción y cadena de suministro.
De Los Mozos trató de restablecer los puentes rotos de Indra con Santa Bárbara y Sapa tras la salida de Escribano
El todavía consejero delegado de la tecnológica mantuvo varias reuniones con estas compañías. Buscó crear una gran alianza con la firma de capital estadounidense











