El nuevo presidente de Indra, Ángel Simón, prepara con apoyo del Gobierno una amplia reordenación de la compañía que incluirá el relevo del consejero delegado, José Vicente de los Mozos, antes de lo que se preveía hace apenas unos días y cambios en varios puestos de la alta dirección. La intención es remodelar en las próximas semanas la cúpula de la compañía para centrar tras el verano los esfuerzos en el diseño de un nuevo plan estratégico, según fuentes cercanas a Indra.El próximo martes se celebrará un consejo de administración clave en el que previsiblemente se nombrará al nuevo consejero delegado. Apenas habrá pasado una semana desde que la compañía anunciase este lunes por sorpresa la salida de De los Mozos, en una decisión que parte de Moncloa y que estuvo consensuada con Simón.La compañía adelanta el cambio del primer ejecutivo y reordenará el comité de direcciónEl lunes la compañía habló de la apertura de un proceso de búsqueda de un nuevo primer ejecutivo, con vistas a resolver el reemplazo antes del 30 de junio, que es cuando vence el mandato de De los Mozos. Sin embargo, el trámite será mucho más rápido y la comisión de Nombramientos, presidida por el consejero independiente Bernardo Villazán, ya maneja los nombres de los candidatos.El elegido será una persona de la confianza de Simón, que llega a Indra decidido a acabar con las divisiones internas en la empresa. En los últimos días ya ha designado como director de la oficina de presidencia a Ciril Rozman, una persona de su confianza, con quien ha trabajado en Criteria y en Agbar. Hay que tener en cuenta que una de las constantes en Indra en los últimos años ha sido la coexistencia no siempre en la mejor sintonía entre el presidente y el consejero delegado.Al llegar a la presidencia de Indra en el 2021, Marc Murtra convivió en una primera etapa con dos consejeros delegados, Cristina Ruiz e Ignacio Mataix, la primera al frente de Minsait y el segundo, de Transporte y Defensa. Luego, tras la crisis de gobernanza por la salida de cuatro consejeros independientes, se buscó como complemento a De los Mozos, con un perfil próximo al PP.El siguiente presidente, Ángel Escribano, llegó con el actual plan estratégico ya en marcha y acabó perdiendo la confianza en De los Mozos durante las últimos semanas en el cargo, cuando el Gobierno explicitó sus dudas acerca del conflicto de interés en torno a la fusión con EM&E y citó a ambos directivos por separado en la Moncloa.Tras el consejo del martes, el siguiente hito será la celebración de la junta de accionistas el 30 de junio, que puede servir para escenificar el cambio de etapa en Indra. En la junta se ratificarán los nombramientos de Simón y del nuevo consejero delegado como miembros del consejo de administración.El consejo tiene dos puestos vacantes tras la dimisión este año de la vocal independiente Ángeles Santamaría y la marcha de Javier Escribano, que salió al vender junto a su hermano su 14% en la compañía. El compromiso de la empresa es conservar una cantidad de vocales independientes equivalente a la mitad del consejo, aunque puede jugar con el número de asientos.Simón también acometerá cambios entre los 16 miembros del comité de dirección, en el que tanto De los Mozos como Escribano habían ido colocando directivos afines. Estos ajustes le permitirán dar un rumbo más claro a la compañía, que no había sido capaz de concretar uno de los objetivos de la actual estrategia, que pasa por ganar tamaño a través de adquisiciones.La fusión con EM&E es una de las cuestiones que quedan pendientesEl actual plan estratégico, conocido como Leading the Future y diseñado por De los Mozos, termina este año. Durante su trienio de aplicación, la empresa ha subido con fuerza en bolsa animada por las expectativas en torno al sector de la defensa y su capacidad para liderarlo en España. Ha acumulado una cartera de proyectos por 20.000 millones, pero tiene pendiente mejorar la relación con otras empresas del sector y definir su perímetro ante los nuevos programas de inversión en defensa.Una de las cuestiones que deberá abordar la compañía es si decide volver a analizar una operación con EM&E. La salida de Escribano, cuyo peso accionarial se habría acercado demasiado al de la SEPI de haberse concretado la fusión, puede facilitar esta operación. Sin embargo, la empresa no ha vuelto a analizar la fusión con EM&E y por el momento la tiene aparcada.Redactor de la sección de Economía y Empresas de La Vanguardia. Licenciado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha trabajado en Europa Press y en Expansión
Simón acelera los cambios en Indra para impulsar su nuevo plan tras el verano
El reemplazo de los De los Mozos se prevé para el martes











