Marcos Augusto (Palma, 1994) se ríe nervioso antes de empezar la entrevista. “Estoy nervioso de verdad”, admite al teléfono mientras intenta quitar hierro a la situación y pelea con el cordón de una bota que no deja de soltarse mientras camina. Después de años dedicado a la gestión cultural y a la política institucional —fue director general de Promoción y Difusión Cultural del Ayuntamiento de Palma entre 2019 y 2023—, el escritor mallorquín encara ahora otro tipo de exposición, si cabe, todavía mayor: la de publicar su primera novela.

Hasta el momento había transitado el territorio de la poesía con títulos como Barriga (Cántico, 2020), Suceden tardes (Sloper, 2021) o Palmer (2023), junto al pintor Tomás Pizá, pero Te hice dios (Random House) supone un salto bien distinto: una historia atravesada por el deseo, la enfermedad, la mentira y la autodestrucción que parte de una premisa radical —un joven quiere infectarse de VIH y otro promete contagiárselo— para explorar las formas contemporáneas del amor y de la intimidad queer.

Augusto presentará la novela en la Fira del Llibre de Palma junto al crítico Nadal Suau el próximo 6 de junio y posteriormente en la Feria del Libro de Madrid, donde ya tiene agendadas diferentes firmas y presentaciones. Lo hará mientras empieza a enfrentarse a algo bien distinto a lo conocido hasta ahora: el lanzamiento de una primera novela que incomoda, atraviesa ciertos consensos sobre el deseo y el amor contemporáneo y que se adentra en algunos de los márgenes menos transitados de la experiencia LGTBI+.