Astrid MeseguerBarcelona 24/05/2026 17:40 Actualizado a 24/05/2026 18:09 “¡Bienvenidos a Cannes!” les dijo el mandamás del prestigioso festival francés, Thierry Frémaux, ayer a Javier Ambrossi y Javier Calvo al subir la escalinata del Palais. Poco después, Los Javis subían emocionados al escenario para recoger el premio a la mejor dirección por La bola negra, una distinción que compartieron con el polaco Pawel Pawlikowski, autor de Fatherland, un precioso y duro retrato en blanco y negro de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial a través de la figura del escritor Thomas Mann y su hija Erika. Lee tambiénAún sin acabar de creérselo del todo y con los nervios a flor de piel, en la gala de clausura del certamen tuvieron palabras de agradecimiento para el “maestro” Pedro Almodóvar y el compañero Rodrigo Sorogoyen, que no resultaron beneficiados en el palmarés con Amarga Navidad y El ser querido, respectivamente. En el año de la presencia histórica española en la sección oficial a concurso, solo estos dos jóvenes y revolucionarios directores entraron en el olimpo de la capital del cine con su segundo largometraje, inspirado en la obra inacabada de Federico García Lorca y la pieza teatral La piedra oscura, de Alberto Conejero. Y se unieron con su hazaña a cineastas de la talla de Luis Buñuel y el mismísimo Almodóvar, ganadores del premio a la mejor dirección en la Croisette con Los olvidados y Todo sobre mi madre.Los Javis durante su comparecencia al recibir el premio a la mejor dirección en el festival de Cannes SEBASTIEN NOGIER / EFELa bola negra es un ambicioso homenaje a Lorca y la memoria histórica queer a través de las vidas de tres hombres homosexuales en los últimos 100 años de la historia de España. “Es un dolor, un miedo, una vergüenza, un odio que tenemos y que se hereda de generación en generación y que no nos podemos quitar de dentro porque nos lo han metido dentro, nos lo han programado. Sólo quiero que cada generación la bola sea más pequeña y que el cine ayude a eso”, opina Ambrossi de una película que logró casi 20 minutos de aplausos en su proyección oficial el pasado jueves, convirtiéndose en una de las sensaciones del festival. Ellos, que siempre venían a Cannes a ver las películas y luego se marchaban para casa, han vivido un “sueño hecho realidad”. Lee tambiénEl triunfo apoteósico de Los Javis no es más que el resultado de un tándem creativo y sentimental que empezó a deslumbrar con el musical underground La llamada en el vestíbulo del Teatro Lara de Madrid en 2013. Cuatro años más tarde la trasladaron a la gran pantalla con un éxito brutal que hablaba de la fe, el primer amor, la búsqueda de la identidad y la libertad ambientada en un campamento de monjas. El murciano Calvo, de 35 años, se había dado a conocer previamente por su papel de Fer en la serie de televisión Física o química (2008-2011) y el madrileño Ambrossi, de 41 años, -hermano de la actriz Macarena García-, también hizo sus pinitos en la actuación en series como Sin tetas no hay paraíso o Cuéntame cómo pasó. Ambos se conocieron en 2010 y decidieron aunar fuerzas más allá de la interpretación en la creación de proyectos como guionistas y directores de las series Paquita Salas, Veneno o La mesías, logrando una enorme popularidad de crítica y público contando historias transgresoras, inclusivas y queer. Y es que tanto en su vida personal como profesional siempre han tenido por bandera la defensa de la diversidad y la visibilidad del colectivo LGTBIQ+.Fotograma de 'La llamada'Para La bola negra, que llegará a las salas españolas el 2 de octubre, han elaborado una obra de ambicioso presupuesto -Movistar Plus puso el proyecto en marcha con Le Pacte en Francia y Elástica distribuidora en España- y un reparto que incluye a Guitarricadelafuente, Lola Dueñas, Carlos González, Miguel Bernardeau, Milo Quifes, Penélope Cruz y Glenn Close. Tras el espectacular recibimiento del filme en Cannes, Netflix se ha hecho con sus derechos para distribuirla en Estados Unidos en una operación valorada en unos cinco millones de dólares y no son pocos los que opinan que emprenderán una carrera a los Oscar como hizo Oliver Laxe con Sirat después de ganar el premio del Jurado el año pasado. Al respecto, sobre un posible salto a Hollywood, Ambrossi declara: “Cuando estrenamos Veneno hubo una oleada de propuestas que llegaron de Hollywood y yo les decía que no era el momento, que no íbamos a entendernos. Ahora sí siento que soy capaz. Esta película me ha dado la confianza, no solo como director sino como productor, de poder hacer cosas muy grandes”. Pese a que ambos decidieron tomar caminos por separado a nivel sentimental en 2025, en el terreno profesional siguen juntos y ya están pensando en su siguiente proyecto, que será en inglés y español. Para Calvo, el reconocimiento de Cannes es como recibir “palabras de aliento”. “Es como que el festival nos dice 'vais bien, seguid investigando, seguid con vuestra voz e investigando las maneras de crear”. Ambos se muestran orgullosos de todo lo que han hecho hasta ahora y que les ha llevado a hacer La bola negra. Opinan que sin sus trabajos anteriores, nunca hubieran podido escribir la frase “El travestismo es la fantasía de la posibilidad, todo lo contrario que la guerra”, que sale en la película en boca de la cupletista que encarna Cruz, y que ya se ha hecho muy popular. Licenciada en Periodismo por la UAB. Redactora en la sección de Cultura especializada en cine