La rumorología se había puesto en marcha al mediodía. Entre los posibles ganadores figuraban Los Javis con su inmensa La bola negra, la única producción española de tres, en la competición oficial del Festival de Cannes. Esta vez, sin apagón de por medio, horas más tarde arrancaría el paseíllo por la alfombra roja de la 79.ª edición de la cita cinematográfica más influyente del mundo, con los alrededores del Palais du Festival absolutamente colapsados por la afluencia de público. Nada más recordar que hace 12 meses de aquí salió disparada Sirat, de Oliver Laxe. Lo demás ya es historia. Que llegaran los equipos por completo de la cinta polaca Fatherland, la rusa Minotaur, la rumana Fjord, la belga Coward, la alemana Das geträumte Abenteuer, la franco-japonesa Soudain, la francesa Notre salut y de la española La bola negra, tampoco daba más pistas de cómo se repartirían el palmarés. Los Javis, Penélope Cruz, Guitarricadelafuente, Carlos González y Milo Quiles en la alfombra roja, no se cortaron para bailar. Transcurrida una buena parte de la gala, llegaría el turno de la mejor dirección, la cual recayó en Javier Ambrossi y Javier Calvo por La bola Negra, pero también en el director polaco Pawel Pawlikowski por Fatherland. El déjà vu fue inevitable, ya que en la edición anterior Oliver Laxe también compartió premio. Emocionados, Javier Ambrossi y Javier Calvo subieron al escenario. "Con esta película rendimos homenaje al sufrimiento de los que nos precedieron", comenzó Javier Ambrossi su discurso, "para que las futuras generaciones disfruten de la misma libertad que nosotros". Por su parte, Javier Calvo recordó que desde hace muchos años vienen al Festival de Cannes, "para aprender de los maestros", afirmó nombrando a Rodrigo Sorogoyen y a Pedro Almodóvar, quienes también formaron parte de la competición oficial con El ser querido y Amarga Navidad respectivamente. "El arte lleva a la empatía, a ver al otro como un ser humano, a entenderlo, a comprenderlo, nos hace mejores personas, nos hace cambiar", apuntó Calvo, "espero que el arte cambie a la gente que vea esta película", apelando a erradicar el dolor y la vergüenza que se transmite de una generación a otra". En la platea, los actores y Penélope Cruz lloraban. A partir de esta noche, La bola negra tiene un gran recorrido por delante. ¡Qué noche la de esta noche! La gala de clausura estuvo marcada por las referencias a la situación política en el mundo, un aspecto que ha estado flotando en el ambiente y estando presente en las conversaciones a lo largo de estos 11 días. No de extrañar que la Palma de Oro recayera en Fjord, del rumano Cristian Mungiu, una película que levantó pasiones desde su primera proyección, ya que toca peliagudos temas sociales y políticos a través de una familia mixta (rumana y noruega), para más señas muy religiosa, que se instala en Noruega. "Harán falta 20 o 30 años para descubrir cuáles eran las mejores películas de esta edición", dijo en su discurso Cristian Mungiu, un director que ha salido precisamente del Festival de Cannes, "el estado del mundo no es el mejor, no estoy muy orgulloso de lo que vamos a dejar a nuestros hijos, pero es importante que antes de pedirles que hagan un cambio, lo hagamos nosotros. Esto ha de empezar por nosotros. Es importante en el cine hablar de cosas pertinentes. La dirección del mundo, la sociedad de hoy radicalizada, fracturada; hace falta lanzar un mensaje a través del cine. La tolerancia, la inclusión y la empatía son términos que todos usamos, pero hay que aplicarlos". La directora catalana Carla Simón, que el año pasado compitió por la Palma de Oro con Romería, fue una de las primeras en entrar en la escena, entregando el premio al Mejor Cortometraje para el argentino Federico Luis, por su excelente Para los contrincantes, sobre boxeadores infantiles en Ciudad de México. Con la entrada del jurado oficial presidido por el cineasta surcoreano Park Chan-wook, en el que participaron también la oscarizada Chloe Zhao, la actriz Demi Moore, el actor sueco Stellan Skarsgård, así como el cineasta chileno Diego Céspedes, así como el guionista escocés Paul Laverty. Barbra Streisand no pudo asistir a recoger su Palma de Oro Honorífica, pero pidió expresamente que Isabelle Huppert se hiciera cargo de la presentación y de recibir el premio. Tras alabar y repasar la carrera de Streisand, se proyectó un clip con escenas de las películas más significativas de la actriz y cantante estadounidense que reflejan su impronta en el cine y en el imaginario popular. Sin lugar a dudas, Barbra tiene bien ganado su estatus de icono. Barbra agradeció desde la distancia, contando de dónde le viene su afición al cine, para luego referirse a su carrera en el cine, sobre todo sobre las dificultades que tuvo que superar siendo una mujer en Hollywood, además de ser una actriz que quería dirigir. Geena Davis, que entregaría el premio a Mejor Actor, primero expresó la sorpresa y agradecimiento por compartir imagen con Susan Sarandon en Thelma & Louise. Una sorpresa nos esperaba, Emmanuel Macchia y Valentin Campagne, protagonistas de Coward (del belga Lukas Dhont). "Más que una película, es una expansión de nuestra vida, espero que este filme permita a los jóvenes ser ellos mismos y aceptarse como son porque es lo más hermoso", Emmanuel Macchia, coprotagonista de esta historia que se desarrolla durante la Primera Guerra Mundial, centrada en dos soldados que descubren su identidad sexual en medio del horror de la guerra. La cineasta libanesa Nadine Labaki, encargada de entregar el mejor guion, que recaería en el realizador francés Emmanuel Marre por Notre salut, puso la primera nota política al referirse a la situación de guerra que vive su país. Precisamente, Notre salut se centra en un hombre que en tiempos de la ocupación alemana en Francia durante la Segunda Guerra Mundial tiene que decidir ponerse en el lado correcto de la historia. "Sobre jefecillos que pueden ser también jefes de Estado que excluyen, bombardean y son genocidas", Marre continuó con la nota política. El doblete se produjo también en el galardón a Mejor Actriz, el cual recayó en Virginie Efira y Tao Okamoto, por All of a Sudden (Soudain), del japonés Hamaguchi Ryusuke, una de las favoritas del festival. La historia de estas dos mujeres que muestran la humanidad y la dignidad en la vejez, así como del significado de una amistad que cuida y acompaña hasta la muerte. De más está decir que Soudain generó muchas lágrimas en cada una de sus proyecciones. Después de que el actor mexicano Gael García Bernal hiciera un puente entre la situación mundial y a "la reputación de la FIFA", entregó el Premio del Jurado a la cineasta alemana Valeska Grisebach por Das geträumte Abenteuer, la historia de un encuentro improbable que se desarrolla en un pequeño pueblo en Bulgaria, con amenazas de una red criminal al acecho. Mientras que la actriz Zoe Saldaña (una de las galardonadas por Emilia Pérez, de Jacques Audiard, en 2024) entregó el Gran Premio del Jurado que recayó en Minotaur, de Andrey Zvyagintsev, una radiografía implacable sobre la Rusia de los oligarcas, y el conflicto de la ausencia de moral en una sociedad atravesada por las corrupciones de todo tipo. Zvyagintsev, que literalmente regresó de la muerte, hizo referencia a los miles de muertos por la guerra entre Rusia y Ucrania, dijo que la única persona que puede parar "la masacre" es el presidente de la Federación Rusa, sin mencionar en ningún momento el nombre de Vladimir Putin. La ovación se hizo sentir. Palmarés Palma de Oro: Fjord, de Cristian Mungiu Gran Premio: Minotaur, Andrey Zvyagintsev Premio del Jurado: Das geträumte Abenteuer, Valeska Grisebach Mejor Dirección ex aequo: Javier Ambrossi y Javier Calvo por La bola negra y Pawel Pawlikowski por Fatherland Mejor Actor: Emmanuel Macchia y Valentin Campagne, Coward (Lukas Dhont) Mejor Actriz: Virginie Efira y Tao Okamoto, por All of a Sudden (Soudain) (Hamaguchi Ryusuke) MejorGuion: Emmanuel Marre por Notre salut
Los Javis triunfan en Cannes con 'La bola negra'
Los directores españoles se alzan con el Premio a Mejor Dirección, compartido con el polaco Pawel Pawlikowski










