Realizado desde el punto de vista geol�gico, un an�lisis reciente de la Divina Comedia, la obra maestra escrita por Dante en el siglo XIV, sugiere que la ca�da de Lucifer representa con precisi�n el impacto de un gran asteroide sobre la Tierra.La ca�daUna de las creaciones literarias m�s influyentes de la historia universal, la Divina Comedia, narra el viaje espiritual de Dante a trav�s del Infierno, el Purgatorio y el Para�so, guiado primero por Virgilio y despu�s por Beatriz. En la parte de El Infierno, Dante desciende a los nueve c�rculos infernales, que forman una especie de inmenso embudo, donde las almas sufren castigos relacionados con los pecados cometidos en vida. All� encuentra personajes hist�ricos y mitol�gicos condenados por lujuria, avaricia, violencia o traici�n.Este recorrido simboliza el reconocimiento del pecado y la necesidad de redenci�n. En algunos de los episodios m�s destacados aparecen los personajes Paolo y Francesca, arrastrados por un torbellino eterno. En el centro mismo del Infierno, al fondo del embudo, aparece Lucifer, un monstruo con alas y tres cabezas, quien cay� a la Tierra tras ser expulsado del cielo y ha quedado atrapado en el hielo del �ltimo c�rculo. Cada cabeza de Lucifer est� ocupada devorando cada uno de los cuerpos de los tres mayores traidores de la historia seg�n Dante: Bruto y Casio, asesinos de Julio C�sar, y Judas, el desleal de Jesucristo.Stradano, dos representaciones del Infierno ,1587.Un inmenso cr�terSeg�n un estudio realizado por el ge�logo Timothy Burbery, de la Universidad Marshall en Virginia Occidental (EE.UU.), Dante describe la ca�da de Lucifer y su impacto sobre la Tierra en t�rminos muy similares a la llegada de un gran asteroide.Hacia la parte final del Infierno, Dante y Virgilio alcanzan el noveno c�rculo en el fondo del embudo y, para escapar, descienden por el cuerpo gigantesco de Lucifer hasta atravesar el centro de la Tierra, punto en el que la gravedad se invierte simb�licamente. A partir de ese momento, lo que parec�a un descenso se convierte en un ascenso: los viajeros emergen por un t�nel del hemisferio norte y comienzan a subir hacia el hemisferio sur, desde la base del monte del Purgatorio.A principios del siglo XIV, cuando Dante escribi� su obra, el hemisferio sur de la Tierra era pr�cticamente desconocido, se pensaba que estaba cubierto por un inmenso oc�ano. Sin embargo, Virgilio explica a Dante que all� se eleva el monte del Purgatorio, formado por una gran roca que fue desplazada cuando Lucifer cay� del cielo y se precipit� al centro del planeta atravesando su superficie. Al elevarse esa gran roca por el hemisferio opuesto se cre� el Purgatorio con sus siete cornisas que llevan al Para�so.Cr�ter de Barringer en Arizona, EE.UU.USGS�Un asteroide?Seg�n Burbery, esta descripci�n evoca el choque de un gran asteroide capaz de crear un inmenso cr�ter y remodelar una parte de la Tierra, un evento similar al que pudo causar la extinci�n de los dinosaurios hace ahora 65 millones de a�os. Argumenta el investigador que el poema de Dante contiene descripciones de otros fen�menos geol�gicos, como deslizamientos de tierra y terremotos, y que Dante, sin ser cient�fico, fue una de las primeras personas de la historia que reflexion� sobre los efectos f�sicos que tiene el impacto sobre la Tierra de una gran masa: el tama�o y la velocidad del diablo al caer son tan grandes que, al aterrizar, crea inmediatamente el Infierno: un gran cr�ter circular escalonado que llegar�a al centro del planeta.En la Europa medieval los cielos se consideraban fijos y no se contemplaba la idea de que un objeto cayese desde las estrellas a la Tierra. De hecho, hasta el siglo XIX, los meteoros se consideraron fen�menos meramente atmosf�ricos y era impensable relacionarlos con rocas que pudiesen llegar de los cielos.Anticipaci�n po�ticaFue en 1833, con el estudio cient�fico de la lluvia excepcional de meteoros que tuvo lugar ese a�o, cuando los astr�nomos comprendieron que estos fen�menos eran eventos astron�micos. Se trataba de la lluvia de estrellas conocida hoy como las Le�nidas y que se repite aproximadamente cada 33 a�os con el radiante en la constelaci�n de Leo.A partir de entonces, se estableci� que estas lluvias est�n asociadas a corrientes de part�culas dejadas por cometas en su �rbita alrededor del Sol, en este caso el cometa 55P/Tempel-Tuttle. Cuando la Tierra atraviesa estas corrientes, los fragmentos —generalmente del tama�o de granos de arena— entran en la atm�sfera a gran velocidad, ionizando el aire y produciendo los destellos luminosos que observamos. A partir de ah�, ya se consider� la posible ca�da a la Tierra de asteroides e incluso de cometas.Opina Burbery que "la anticipaci�n po�tica de Dante sobre algunas de las ideas de la meteor�tica confirma as� al Infierno como un paisaje mitog�nico que ofrece numerosas oportunidades para la educaci�n geol�gica".