Colombia entró en la recta final hacia las elecciones presidenciales del próximo domingo 31 de mayo. Esta semana, los candidatos se tomaron las plazas para la celebración de sus cierres de campaña, evento previo a la definición de quién sucederá al presidente izquierdista Gustavo Petro.El escenario político es el siguiente: por un lado, Colombia puede permanecer como un baluarte del progresismo en la región. Por otro, puede retornar a una administración de derecha. Pero ahora este sector no está unificado en torno al uribismo, sino que dividida con la aparición de -como ya es tendencia a nivel mundial- un candidato de la extrema derecha, populista y outsider.La izquierda es representada por el oficialista Iván Cepeda, del partido Pacto Histórico que lidera la coalición Alianza por la Vida. Por su parte, la derecha llega dividida. Paloma Valencia, representante del Centro Democrático busca consolidar el voto uribista y cristiano. En tanto, el abogado Abelardo de la Espriella, representante de la extrema derecha y carta del movimiento “Defensores de la Patria”, se concentró -así como sus símiles en la región- en la seguridad y la reactivación económica.De cara a la primera vuelta, los resultados de las encuestas difieren. Según el último sondeo de Invamer, Cepeda se mantiene sólido en el primer lugar con un 44,6% de intención de voto, seguido por De la Espriella con un 31,6% y Valencia con un 14,0%.El candidato oficialista, Iván Cepeda: Foto: Archivo DANIEL MUNOZ Sin embargo, otras mediciones, como la de la Fundación Génesis Crea, sugieren una disputa mucho más cerrada por el segundo cupo. Este sondeo ubica a Valencia por encima de De la Espriella, con 27,9% y 21,7%, respectivamente. Cepeda, el abanderado de Petro, seguiría liderando con un 34,3%.A pesar de las diferencias, la tendencia sería clara: mientras Cepeda capitaliza el voto unificado de la izquierda, la derecha se debate entre el arraigo institucional del uribismo y el fenómeno de un liderazgo fuerte y de “mano dura” -similar al de Nayib Bukele- en un país asediado por la violencia desde hace décadas.Violencia políticaY la campaña no estuvo al margen de esto. El proceso electoral colombiano se desarrolló bajo la amenaza y atentados constantes de grupos armados. El primer gran hito del ciclo de violencia en la carrera presidencial ocurrió el 7 de junio de 2025, cuando el senador y precandidato presidencial por el Centro Democrático, Miguel Uribe Turbay, fue víctima de un atentado durante un mitin político en Bogotá.Uribe Turbay, de 39 años, recibió varios impactos de bala. El atacante, un adolescente de 15 años, fue capturado en flagrancia. Tras dos meses de agonía, el líder opositor falleció el 11 de agosto, iniciando un clima de inseguridad incluso antes del período oficial de campañas.A solo dos semanas de los comicios, el municipio de Cubarral, en el departamento del Meta, se convirtió en el epicentro de otro episodio de violencia. En la mañana del 15 de mayo, unos hombres armados ametrallaron el auto en el que viajaba Julián Cardona, excandidato a la Alcaldía por el Centro Democrático y parte de la campaña presidencial de la senadora Paloma Valencia. El militante salió ileso gracias a que el vehículo estaba blindado.Menos de 12 horas después, fueron asesinados el exalcalde Rogers Mauricio Devia y su asesor Eder Fabián Cardona, miembros de la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella. El crimen, atribuido a las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fue calificado por De la Espriella como un acto del “narcoterrorismo de siempre” que buscó silenciar su propuesta de seguridad.Pero el oficialismo tampoco ha estado exento de ataques. El presidente Gustavo Petro denunció recientemente un intento de secuestro contra el senador Alexander López, pieza clave en la coordinación de la campaña del Pacto Histórico. El vehículo de López fue atacado con ráfagas de fusil en una carretera del Cauca, al suroccidente del país, por miembros del mismo grupo armado.Guerrilleros de las FARC. Foto: Archivo En este contexto, el profesor de Ciencia Política de la Escuela Superior de Guerra de Colombia, Vicente Torrijos, explicó a La Tercera que existe la posibilidad de que se den nuevos atentados contra los candidatos, especialmente contra aquellos de derecha, sector reticente a negociar con las organizaciones armadas.“Cada grupo armado organizado pugna por obtener recompensas futuras y coacciona a la población en sus áreas de influencia”, señaló el analista.Luego, agregó que “tales grupos manejan sus cálculos, rechazando principalmente a la derecha, que se niega a darle continuidad a las tratativas. El crimen de Miguel Uribe Turbay, quien hoy estaría a las puertas de la Presidencia, sigue generando el temor de un nuevo magnicidio”.Por su parte, el académico de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Universidad Nacional de Colombia (UNAL), Mauricio Reyes, apuntó a la posibilidad de que las elecciones se vean permeadas por la voluntad de las organizaciones armadas. “Es claro que la falta de control territorial del Estado colombiano facilita que actores armados en sus áreas de influencia puedan afectar no solo la seguridad de las campañas presidenciales, sino que se incida en la voluntad de los electores”, comentó Reyes a La Tercera.Este fenómeno fue documentado por el Instituto de Ciencia Política (ICP) de Colombia, que en su informe “Votar con miedo” identificó más de mil puestos de votación con “patrones atípicos”, concentrando a casi medio millón de ciudadanos bajo riesgo de coacción armada.Según el ICP, las señales de vigilancia comunitaria y restricciones a la movilidad en zonas controladas por economías ilegales sugieren que “el voto se captura antes de llegar a la urna”.Sin embargo, en un aparente intento por garantizar la “no interferencia” de la jornada electoral, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció recientemente un alto el fuego unilateral de tres días que se extenderá desde el 30 de mayo hasta el 2 de junio.#Colombia #Politica #ConflictoEl grupo terrorista ELN dice que no interferirá en el proceso electoral y anuncia cese al fuego el 31 de mayo. El grupo terrorista ELN, que según la promesa de campaña de Gustavo Petro, estaría desmovilizado el tercer mes de su mandato, pero que… pic.twitter.com/mXSD0GDpzo— La Nota Digital Co (@Lanotadigitalc) May 20, 2026