En otra vuelta de tuerca más al uso del poder presidencial en favor propio, Donald Trump ha logrado cerrar un acuerdo extrajudicial con la Agencia Tributaria de su Gobierno (IRS, por sus siglas en inglés) que lo blinda a él, a su familia y a la Organización Trump de investigaciones fiscales. La Administración también dará carpetazo definitivo a las reclamaciones por posibles impagos de impuestos o evasiones que había en marcha contra él y su familia, según publicó el Departamento de Justicia, actualmente liderado por el antiguo abogado del republicano, Todd Blanche.PublicidadDicho de otro modo, Trump, el presidente, negoció con la Agencia Tributaria de su propio Gobierno para llegar a un acuerdo que ha sido mediado por un Departamento de Justicia lealista y aprobado por el fiscal general interino, que resulta ser su exabogado. La resolución es el último episodio, y probablemente el más escandaloso, en el que el magnate usa todas las herramientas que le brinda el poder presidencial sin ningún pudor al conflicto de intereses que supone.Este acuerdo con el IRS se remonta a enero de 2026, cuando Trump interpuso una demanda de 10.000 millones de dólares contra la Agencia Tributaria por la filtración de sus declaraciones de impuestos. Ahora, a cambio de que el republicano retire la querella, los Estados Unidos tienen "prohibido e impedido para siempre" examinar o encauzar "cualquier" reclamación fiscal contra Trump, sus hijos y su organización.Trump usa todas las herramientas que le brinda el poder presidencial sin ningún pudorAunque a posteriori el Departamento de Justicia especificó en una respuesta a Associated Press que no incumbe a posibles auditorías futuras, el documento publicado por Justicia no lo explicita así. De hecho, es bastante claro en la terminología: "Los Estados Unidos liberan, renuncian, exoneran y descargan para siempre a cada uno de los demandantes de, y por la presente quedan prohibidos e impedidos para siempre de procesar o perseguir, cualquiera y toda reclamación".La cuestión tributaria del clan Trump y sus negocios siempre ha sido un dolor de cabeza para el IRS. La compleja y enrevesada manera como el magnate ha declarado sus beneficios o pérdidas a lo largo de los años ha comportado numerosas revisiones por parte del IRS. Una de estas investigaciones que ya quedará sin concluir es por las supuestas pérdidas que declaró la Organización Trump en la construcción de su rascacielos en Chicago. Según una auditoría de la agencia, el ahora presidente habría usado una dudosa maniobra contable para reclamar exenciones fiscales indebidas. De haber perdido el caso, podría haberle costado más de 100 millones de dólares al republicano.PublicidadEl mandatario empieza a usar su influencia en el Ejecutivo para blindarse después de más de un año y medio en su segundo mandato aprovechando su posición como presidente de Estados Unidos para sacar tajada. Solo durante los primeros 12 meses de este mandato, Trump ha logrado ganar 1.408.500.000 dólares gracias a la presidencia, según estima The New York Times.En parte, esto ha sido gracias a una brecha enorme que encontró en la ley 18 USC 208, la cual prohíbe que cualquier funcionario del Gobierno, o familiar suyo, use su cargo público para obtener ganancias financieras personales. La lectura que hizo Trump para poder esquivarla fue establecer que la etiqueta de funcionario no le incluye, ya que él es el presidente.En este proceso de blindaje de su poder, Trump también se ha asegurado de recompensar a sus aliados. En el mismo acuerdo con el IRS para retirar la demanda millonaria, el presidente también ha obtenido la creación de un fondo de casi 1.800 millones de dólares para "compensar" a todo aquel que sienta que fue investigado injustamente por las anteriores administraciones. Bautizado como "fondo contra la instrumentalización de la legislación", abarcará tanto reclamaciones de empresas como de personas individuales. De hecho, el fiscal general en funciones ya ha animado a los asaltantes del Capitolio a que presenten sus solicitudes.PublicidadTrump también se ha asegurado de recompensar a sus aliadosNada más volver a la Casa Blanca, el presidente ya indultó a los asaltantes porque consideró que el 6 de enero de 2021 fue un "día de amor". Este fondo cumple dos funciones en la estrategia política de Trump: por un lado, sigue en la línea de reescribir la historia del país y de uno de los episodios más oscuros de la democracia estadounidense; y por el otro, es una manera de garantizar que los grupos extremistas y violentos seguirán actuando bajo su llamada. En el fondo, el presidente está enseñándoles que si le apoyan, no habrá consecuencias de ningún tipo para sus acciones, por mucho que infrinjan la ley. Esto, en última instancia, también es una forma del magnate de blindarse en el poder ante futuros eventos.