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Paul Auster quería morir en su biblioteca. Cuando ya quedó claro que no había nada que hacer y que el cáncer de pulmón le arrebataría la vida, el autor de La trilogía de Nueva York comenzó a prepararse para el viaje final. “’Quiero morir en la biblioteca. Me imagino instalando una cama de hospital aquí’, me dijo mucho antes de que llegara la cama de hospital y mucho antes de que supiéramos que el cáncer había vuelto. Sabía que quería morir en esa habitación tan luminosa. Conforme se acercaba la muerte, la luz se volvió cada vez más importante para él”. Quien lo cuenta es su esposa, la también escritora Siri Hustvedt, quien comenzó a vivir su proceso de duelo de la forma más evidente para alguien que se dedica a la literatura. Un libro. “Justo después de que Paul murió, supe que tenía que escribir sobre él -dijo Hustvedt en entrevista con este medio-. Así que empecé un libro, Historias de fantasmas, que fue mi tabla de salvación. Lo terminé nueve meses después de empezar. Creo que esto testimonia cómo el trabajo creativo puede ayudar en el duelo. El libro fue, en parte, un intento de resurrección. Obviamente, no resucitas a nadie escribiendo, pero quería traer algo del hombre de vuelta a la página, no solo para mí, sino para los demás. Tras terminarlo, extrañé el proceso”.Historias de fantasmas (Seix Barral) ya se encuentra en las librerías chilenas. Se trata de una crónica, un diario, un testimonio, y todo al mismo tiempo. Todo con una pluma delicada y conmovedora, alejándose de la escritora más bien intelectual y profundamente literaria que hemos leído habitualmente. Acá, Siri Hustvedt relata sin rodeos cómo fueron los últimos tiempos de Paul Auster, desde que se le detectó el tumor en septiembre del 2022, hasta su muerte, el 30 de abril de 2024. Relata las caóticas visitas a urgencias, la pérdida de cabello, la reducción y posterior metástasis de su tumor, la devastadora inmunoterapia, las sillas de ruedas, la incapacidad para escribir. En ese período, y a duras penas, Auster publicó su última novela, la aplaudida Baumgartner (2023).Pero en ese tiempo recibió al menos una buena noticia. El 1 de enero de 2024, su hija Sophie Auster dio a luz a un niño, Miles. El nieto del binomio Auster-Hustvedt. Fue justamente a su nieto a quien Auster comenzó a escribirle una serie de cartas, a modo de despedida, pero también hablándole de la familia que lo recibió. Esas cartas también forman parte del volumen, por lo que la voz del mismo Auster está presente en el volumen. Como un fantasma.Es que Auster efectivamente quería ser un fantasma. “El 27 de abril Paul dijo que quería volver como fantasma -anota Hustvedt-. Estoy contando historias de fantasmas. Las cartas que él escribió también son fantasmas…quiere volver para ver cómo estoy, qué estoy escribiendo.”“Tenía la idea de integrar las cartas y sentía el arco del libro -dijo Hustvedt a este medio-. No quería que fuera excesivamente largo. Estuvimos juntos 43 años, podría haber escrito miles de páginas, pero mi objetivo era capturar su enfermedad, su muerte y mi duelo matizados con recuerdos del matrimonio, de nuestra larga historia de amor y amistad. Mientras trabajaba, pude sentir cómo el libro encontraba su propia forma.Siri Hustvedt. Foto: Andrés Pérez, La Tercera. II