El pasado 21 de mayo Donald Trump daba un nuevo golpe a la inmigración legal en EEUU que ya ha comenzado a generar quejas tanto de la población como de las empresas. Y es que el nuevo plan del ejecutivo dificultará todavía más obtener la famosa "Green Card", la residencia permanente, al no ser posible solicitarla mientras la persona en cuestión se encuentra todavía dentro del país.Según el gobierno, aquellas personas que deseen obtener el permiso de estancia permanente deberán regresar previamente a sus países de origen y, desde allí, iniciar los procesos adecuados para obtener este permiso.
El cambio en la ley
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) publicó el memorando PM-602-0199 que modifica radicalmente el proceso conocido como "ajuste de estatus" (Adjustment of Status). Hasta ahora, cientos de miles de personas que se encontraban temporalmente en el país con visas de estudiante, trabajadores especializados, ejecutivos, talento extraordinario o incluso visitantes podían solicitar la green card directamente desde dentro de Estados Unidos sin necesidad de salir.
Algo que era bastante lógico, pues la estancia en el país aseguraba los estudios o un trabajo, por lo que el proceso de residencia permanente sería lógico como forma natural de continuar la estancia en el país. La nueva norma pretende cambiar eso, ya que los inmigrantes legales deberán regresar primero a sus países de origen para, desde allí, solicitar en el consulado el proceso de la "Green Card", con las naturales dilaciones que toman este tipo de procesos que se pueden alargar hasta años.










