El pasado 21 de mayo Donald Trump daba un nuevo golpe a la inmigración legal en EEUU que ya ha comenzado a generar quejas tanto de la población como de las empresas. Y es que el nuevo plan del ejecutivo dificultará todavía más obtener la famosa "Green Card", la residencia permanente, al no ser posible solicitarla mientras la persona en cuestión se encuentra todavía dentro del país.

De acuerdo con abogados migratorios, se trata de una orden ejecutiva mucho menos agresiva que la que se esperaba por parte de la administración.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos implementa una unidad de control para revocar la green card a residentes con antecedentes