Explicativo Exclusivo suscriptores Reinterpretación del proceso de residencia permanente dejaría en vilo a 1,2 millones de solicitantes cuando vías legales de migración se estrechan.Donald Trump ha restringido el acceso a mecanismos de migración legal en EE. UU. Foto: Archivo EL TIEMPO / Agencias25.05.2026 23:01 Actualizado: 25.05.2026 23:01

Aunque Donald Trump regresó a la Casa Blanca prometiendo perseguir y deportar a 11 millones de inmigrantes indocumentados, especialmente criminales, las medidas adoptadas en las últimas semanas demuestran que también tiene en la mira todas las vías legales para migrar y permanecer en Estados Unidos.Uno de los golpes más contundentes en esa dirección fue el anunciado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en el que reinterpreta una de las normas del llamado Adjustment of Status (Ajuste de Estatus), el mecanismo que durante décadas permitió a millones de inmigrantes tramitar su residencia permanente sin tener que abandonar EE. UU. mientras esperaban una decisión. LEA TAMBIÉN La medida, que según expertos podría afectar a más de 1,2 millones de personas que actualmente tienen solicitudes pendientes, ha generado pánico entre las comunidades migrantes y amplias críticas de abogados del sector y de miembros del Congreso.Aunque la administración Trump no la ha presentado como un cambio formal de la ley migratoria, los expertos sostienen que, en la práctica, modifica uno de los pilares históricos del sistema de inmigración estadounidense.Algunos procesos migratorios pueden tardar varios años. Foto:ISTOCK¿Cómo funciona el Ajuste de Estatus para tramitar la residencia permanente?Durante más de seis décadas, desde la aprobación de la Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1965 y las posteriores reformas, el Ajuste de Estatus funcionó bajo la premisa de que ciertas personas que ya estaban legalmente dentro del país podían completar allí mismo el trámite para obtener la residencia permanente.Eso incluía, por ejemplo, a esposos, hijos y padres de ciudadanos estadounidenses, así como trabajadores especializados patrocinados por empresas. Mientras sus solicitudes avanzaban, podían seguir viviendo en EE. UU., trabajando, pagando impuestos y manteniendo unidas a sus familias.En el caso de familiares inmediatos de ciudadanos estadounidenses, además, no existe un límite anual de green cards. Es decir, la residencia permanente se considera un derecho migratorio derivado del vínculo familiar con un ciudadano. Las demoras no se debían a cupos, sino a retrasos administrativos para verificar la legitimidad del matrimonio o del parentesco, revisar los antecedentes penales y completar los controles de seguridad.La lógica del sistema era evitar la separación familiar y permitir que las personas ya integradas en la sociedad estadounidense continuaran con sus vidas mientras el gobierno concluía un proceso que, en muchos casos, se consideraba más administrativo que discrecional.Pero la reinterpretación anunciada por el DHS cambia esa filosofía.Colombianos afectados por medidas migratorias Foto:¿Qué cambios anunció la administración Trump para el proceso de residencia?Bajo la nueva directriz, los oficiales migratorios tendrán mayor discreción para determinar si realmente existe una circunstancia “extraordinaria” que justifique que una persona permanezca en EE. UU. mientras espera su residencia. De lo contrario, podrían ordenar que el trámite se complete desde un consulado estadounidense en el extranjero.En la práctica, eso significa que muchos solicitantes tendrían que abandonar el país y esperar desde el exterior durante meses o incluso años a que se resuelva su situación migratoria. Para una gran mayoría de familias, implicaría comenzar el proceso nuevamente, perder los permisos de trabajo o quedar separados indefinidamente.Hay que aclarar, sin embargo, que esto no significa, por ahora, que esos 1,2 millones de personas tengan que abandonar inmediatamente el país ni que el Ajuste de Estatus haya desaparecido. LEA TAMBIÉN Lo que sí implica es que las nuevas solicitudes podrían enfrentar un nivel mucho mayor de escrutinio y tasas de rechazo más altas, mientras que los casos ya en curso serían revisados bajo criterios más estrictos que podrían desembocar en decisiones adversas.Muchos solicitantes tendrían que abandonar el país y esperar desde el exterior Foto:iStock¿Qué tipos de visas serán las más afectadas?Abogados migratorios creen que algunas de las personas más afectadas podrían ser quienes ingresaron con visas de corta duración, especialmente las B1 y B2 de turismo o negocios, y luego solicitaron la residencia permanente desde dentro del país.Uno de los temas centrales que ahora podrían evaluar los oficiales migratorios es si existía desde el inicio una intención de migrar permanentemente a EE. UU.Según las reglas migratorias tradicionales, las visas de turismo se consideran temporales y no migratorias. Si el Gobierno concluye que una persona ingresó originalmente con la intención oculta de quedarse, eso podría interpretarse como una tergiversación o un fraude migratorio y descalificarla para ajustar su estatus dentro de EE. UU.La incertidumbre es particularmente grande porque la administración todavía no ha explicado con claridad cómo se aplicará exactamente la medida, qué categorías serán priorizadas o qué tipo de casos podrán considerarse “extraordinarios”.Trump y su apuesta por reducir la migración en general hacia Estados UnidosPara Amanda Baran, exfuncionaria del Departamento de Seguridad Nacional durante la administración de Joe Biden y especialista en inmigración legal, el anuncio confirma un cambio mucho más profundo en la visión migratoria de Trump.“Lo que esto nos dice es que el enfoque sobre inmigración ilegal era una distracción frente al verdadero objetivo que era reducir la inmigración en general”, sostiene Baran.Donald Trump ha puesto en marcha decenas de medidas migratorias que afectan a los colombianos. Foto:EL TIEMPO / EFE / Ilustración creada con IADavid Bier, director de estudios migratorios del Cato Institute, cree que el cambio refleja, además, una transformación ideológica dentro del partido republicano sobre la inmigración legal que durante décadas se había visto como positiva para la economía estadounidense.“Por años los republicanos defendieron la inmigración legal como un motor económico y una fuente de talento. Lo que estamos viendo ahora es un replanteamiento mucho más restrictivo del sistema completo”, afirmó Bier. LEA TAMBIÉN Organizaciones de abogados migratorios ya anticipan demandas contra la nueva interpretación y sostienen que la administración está tratando de imponer, mediante memorandos internos, requisitos que no figuran expresamente en la ley migratoria aprobada por el Congreso.En el Capitolio también comenzaron las críticas. La congresista demócrata Pramila Jayapal, una de las voces más activas en temas migratorios, acusó a la Casa Blanca de intentar “castigar incluso a las personas que siguieron las reglas y utilizaron las vías legales creadas por el propio sistema”.Para Jayapal, separar familias y obligar a personas con casos legales pendientes a salir del país no hace más seguro a EE. UU.La Casa Blanca rechazó esas críticas y sostuvo que las decisiones buscan combatir abusos y restaurar la integridad del sistema migratorio.“Eso incluye - afirma Abigail Jackson, portavoz de la Casa Blanca- asegurar que los estadounidenses tengan acceso a buenos trabajos y detener a extranjeros que explotan y abusan del sistema migratorio”.Pero para muchos abogados migratorios, la decisión marca un giro profundo en la manera en que históricamente se entendió la inmigración legal en EE. UU.Y no se trata de una medida aislada.La decisión marca un giro profundo en la manera en que se entendió la inmigración legal. Foto:IA / EFE / EL TIEMPOLos principales bloqueos a las rutas legales de la inmigración hacia Estados UnidosLa reinterpretación sobre el Ajuste de Estatus es apenas la más reciente de una serie de decisiones que muestran cómo la administración Trump ha comenzado a endurecer también las rutas legales de inmigración.En los últimos meses el gobierno Trump suspendió o congeló distintos mecanismos migratorios para ciudadanos de decenas de países. También paralizó temporalmente programas de visas y loterías migratorias que durante años permitieron el ingreso legal de miles de personas.Entre las medidas más controversiales estuvo primero la suspensión o congelación de trámites migratorios para ciudadanos de más de 35 naciones, una lista inicial que posteriormente fue ampliada y que hoy ya supera las 70 naciones, incluyendo a Colombia.Las restricciones afectan distintos procesos, entre ellos las visas de inmigrante, las solicitudes de residencia permanente y algunos mecanismos de permanencia temporal, mientras la administración realiza nuevas revisiones de seguridad y de fraude migratorio.Las restricciones afectan distintos procesos, entre ellos las visas de inmigrante Foto:Archivo EL TIEMPO / iStockLa administración también pausó el programa de lotería de visas de diversidad, que otorgaba más de 50.000 visas anuales, y endureció los requisitos para quienes podrían necesitar ayudas públicas, retomando una versión ampliada de la llamada regla de “carga pública” que ya había intentado implementar durante el primer mandato de Trump.A eso se suma el aumento de procesos de desnaturalización, una política que busca revocar la ciudadanía estadounidense a personas naturalizadas acusadas de fraude, de errores en sus solicitudes o de supuestas omisiones en el pasado.Aunque la desnaturalización existe desde hace décadas y se aplica en casos extremos, críticos de la administración aseguran que el gobierno ha ampliado agresivamente su uso como herramienta de presión migratoria. LEA TAMBIÉN Todo esto ocurre además después de que la Casa Blanca anunció que moderará parcialmente algunas de las operaciones más agresivas de ICE en ciudades como Chicago y Mineápolis tras el deterioro de las encuestas sobre la estrategia de deportaciones masivas.Según un informe reciente del diario The New York Times, la administración redujo ciertas operaciones urbanas tras sondeos internos y encuestas que mostraban un creciente desgaste político por las tácticas migratorias utilizadas durante los primeros meses del año, especialmente tras protestas y denuncias de redadas indiscriminadas.¿Qué señalan las encuestas sobre la migración legal?Aunque una mayoría de estadounidenses respalda medidas más estrictas contra la inmigración ilegal, el apoyo a la inmigración legal sigue siendo elevado.Una encuesta de Associated Press y NORC encontró el año pasado que cerca del 60 por ciento de los estadounidenses considera que los inmigrantes legales representan un beneficio importante para la economía.Eso ayuda a explicar por qué la administración Trump parece haber comenzado a replantear su narrativa pública. En lugar de enfocarse únicamente en deportaciones y redadas, funcionarios republicanos hablan ahora cada vez más de “fraude”, “abuso” y “vacíos legales” dentro del sistema migratorio.¿Trabajas remoto y quieres vivir en otro país legalmente? Foto:Mark Krikorian, presidente del Center for Immigration Studies, una organización que promueve políticas migratorias más restrictivas sostiene que, aunque los estadounidenses apoyan la inmigración legal en términos generales, también creen que el sistema necesita reformas profundas y controles más estrictos. LEA TAMBIÉN Y el Gobierno parece estar apostando precisamente a esa percepción. Es decir, endurecer progresivamente el acceso a beneficios migratorios legales bajo el argumento de restaurar la integridad del sistema. Pero organizaciones de defensa de inmigrantes advierten que el resultado podría ser una transformación radical de la inmigración legal en EE. UU. sin necesidad de que el Congreso apruebe una nueva ley.Aunque su impacto real dependerá de lo que decidan las cortes en los próximos meses, lo que sí está claro es que el sistema que durante décadas rigió el proceso para migrar o establecer residencia en EE. UU. está, de momento, en jaque.SERGIO GÓMEZ MASERI - Corresponsal de EL TIEMPO – Washington / @sergom68 Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.