La última medida migratoria impulsada por la administración del presidente Donald Trump volvió a sacudir el sistema de inmigración en Estados Unidos. El gobierno anunció que los extranjeros que estén temporalmente en el país y quieran obtener una green card deberán regresar a sus países de origen para realizar el trámite, salvo en “circunstancias extraordinarias” aún no especificadas.El anuncio fue realizado por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) y rápidamente generó preocupación entre inmigrantes, abogados y empresas que patrocinan visas de trabajo. Durante décadas, muchas personas con estatus legal -incluidos cónyuges de ciudadanos estadounidenses, estudiantes, trabajadores con visa y refugiados- pudieron gestionar la residencia permanente sin salir de Estados Unidos.Ahora, esa posibilidad podría cambiar para cientos de miles de solicitantes cada año.Crece la incertidumbre entre inmigrantes y abogadosLa abogada de inmigración Flavia Santos Lloyd explicó que, apenas se conoció la medida, comenzó a recibir llamados de clientes preocupados por el impacto que tendría sobre sus casos.“Tiene un efecto paralizante”, sostuvo. Según explicó, algunos procesos que estaban listos para avanzar podrían quedar en pausa hasta que haya mayor claridad sobre cómo se implementará la política.El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) intentó bajar el tono de la controversia y afirmó que la medida no impedirá obtener la green card a quienes “califiquen legítima y correctamente”. Sin embargo, confirmó que algunas personas deberán completar el trámite desde el extranjero, a través del Departamento de Estado.Aun así, abogados especializados consideran que el cambio busca desalentar la inmigración legal.“Esto es simplemente un intento de limitar y asustar a las personas para que se alejen del proceso migratorio legal”, afirmó el abogado Charles Kuck, quien además anticipó posibles demandas judiciales contra la medida.Quiénes podrían verse afectadosLa principal preocupación gira en torno a qué categorías migratorias quedarían alcanzadas por la nueva política.Expertos señalaron que algunos trabajadores con visas especiales, personas que excedieron el tiempo permitido de estadía o inmigrantes que ingresaron bajo programas humanitarios podrían enfrentar mayores obstáculos.La Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración indicó que ya comenzaron a aparecer nuevas preguntas en entrevistas migratorias realizadas bajo la nueva guía.Según el organismo, algunas personas que solicitaban la residencia por matrimonio con ciudadanos estadounidenses fueron interrogadas sobre por qué decidieron hacer el trámite dentro de EE.UU. y no desde sus países de origen. También se les pidió justificar por qué no podrían regresar para completar el proceso allí.En otros casos, los oficiales solicitaron documentación adicional para demostrar que los solicitantes no representarían una “carga pública” para el Estado, incluyendo declaraciones impositivas, extractos bancarios y cartas de empleadores.El giro de Trump hacia la inmigración legalLa decisión marca un nuevo paso en el endurecimiento de la política migratoria del presidente Donald Trump. Durante el último año, la Casa Blanca había concentrado gran parte de sus esfuerzos en la inmigración ilegal y las deportaciones. Ahora, el foco comienza a desplazarse hacia las vías legales de ingreso y permanencia en el país.El anuncio también se produce en medio de otras medidas impulsadas por la administración republicana, como restricciones a programas humanitarios y limitaciones al ingreso de refugiados.Aunque el gobierno sostiene que los trabajadores altamente calificados y quienes hayan cumplido todas las normas probablemente no sufrirán grandes cambios, organizaciones migratorias advierten que todavía existen demasiadas zonas grises.“Va a ser algo muy específico caso por caso”, resumió Shev Dalal-Dheini, directiva de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración.Con información de AP.
Donald Trump endurece el acceso a la green card: miles de inmigrantes deberán salir de EE.UU. para completar el trámite
El gobierno anunció una nueva política migratoria que obligaría a muchos solicitantes de residencia permanente a regresar a sus países de origen para finalizar el proceso. La medida genera incertidumbre entre inmigrantes, abogados y empresas, que advierten sobre posibles demoras, mayores rechazos y un impacto directo sobre la inmigración legal.










