Cuando el gobierno del presidente Donald Trump anunció la semana pasada que exigiría a quienes buscan una tarjeta de residencia permanente que presenten la solicitud desde sus países de origen en lugar de hacerlo en Estados Unidos, el teléfono de la abogada de inmigración Flavia Santos Lloyd no dejó de sonar, con llamadas de clientes preocupados por cómo podría afectarles.Lloyd no estaba segura de qué decirles, pero sabía que la confusa nueva política ralentizaría las solicitudes.“Tiene un efecto paralizante porque tenemos algunos casos con los que íbamos a seguir adelante y ya veo que deberíamos esperar y ver qué ocurre”, explicó Lloyd.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) anunció el viernes que los extranjeros en Estados Unidos que quieran una “green card”, como se conoce el permiso de residencia, tendrán que salir del país y solicitarla en su país de origen, salvo algunas excepciones no especificadas.El anuncio, que potencialmente afecta a cientos de miles de solicitantes de “green card” al año, es la más reciente medida política migratoria del gobierno de Trump que sorprende y desconcierta a abogados, defensores e inmigrantes.

También forma parte de un giro del gobierno para apuntar a las vías legales de inmigración, después de centrarse desde el año pasado principalmente en los migrantes que están en Estados Unidos de manera ilegal.El abogado de migración Charles Kuck señaló que “esto es simplemente un intento de tratar de limitar y asustar a la gente para que se aleje del proceso de inmigración legal”, y añadió que esperaba acciones legales contra el cambio. “Esto es una táctica de intimidación”.Mientras migrantes preocupados y sus empleadores inundan las oficinas de abogados de migración con preguntas, no está claro cuál será el efecto, qué excepciones podrían permitirse y cómo se aplicará la política en la práctica.Algunos solicitantes de la “green card” ya habían enfrentado preguntas sobre por qué se les debería permitir solicitarla desde Estados Unidos.Implementación confusa de la nueva políticaDurante más de medio siglo, los extranjeros con estatus legal han podido solicitar y completar el proceso de residencia permanente en Estados Unidos, incluidas personas casadas con ciudadanos estadounidenses, titulares de visas de trabajo y de estudiante, y refugiados y solicitantes de asilo político, entre otros.Eso pareció cambiar de forma repentina el viernes, cuando el USCIS anunció el cambio en su sitio web.“De ahora en adelante, un extranjero que esté en Estados Unidos temporalmente y quiera una green card debe regresar a su país de origen para solicitarla, excepto en circunstancias extraordinarias”, indicó la agencia.El USCIS también emitió un memorando más detallado concebido como guía para su personal, que decide estos casos.