EditorialEl cortoplacismo y los muros pol�ticos impiden un debate esencial para que Espa�a prospereHuelga del profesorado, ayer en Valencia.EfeActualizado Viernes,

mayo

23:11Audio generado con IALa ausencia de la educaci�n del debate pol�tico, visible en el nulo protagonismo que ha tenido en el �ltimo ciclo electoral, contrasta enormemente con la indudable relevancia de esta materia para el futuro del pa�s y con los problemas que est�n padeciendo sus profesionales, que estos d�as mantienen convocadas huelgas de diferente intensidad y naturaleza en cuatro comunidades: Arag�n, Catalu�a, Comunidad Valenciana y Madrid. Frente a debates polarizadores y que ofrecen un r�dito electoral inmediato, la educaci�n representa un terreno mucho m�s complejo, en el que no existen soluciones m�gicas y los efectos reales de los cambios legislativos tardan a�os en materializarse.El cambio demogr�fico de los �ltimos a�os ha provocado que haya cada vez menos ni�os en edad escolar, al tiempo que ha aumentado su diversidad de origen y ha complicado en muchos casos la labor de los profesores. Adem�s, la falta de inversiones, las pol�ticas equivocadas y la creciente burocracia, que la Ley Cela� de 2020 ha multiplicado, han sumido a la educaci�n en una grave crisis de calidad. El resultado es que, aunque deber�a ser una prioridad de Estado y suscitar grandes acuerdos entre administraciones, se ha visto abandonada por la l�gica partidista de bloques.El Gobierno de Pedro S�nchez intenta establecer una falsa dicotom�a entre los servicios p�blicos e indicadores que funcionan, dependientes del Estado central, y los que se est�n enfrentando a mayores complicaciones, entre los que se encuentra la educaci�n, mayoritariamente dependiente de comunidades en manos del PP. Sin embargo, pretender que el Gobierno no tiene responsabilidad alguna en el deterioro de los servicios, cuando aprob� la actual legislaci�n sin el consenso de la oposici�n ni de la comunidad educativa, es una falacia inadmisible. A su vez, y como se ha constatado en los recientes comicios auton�micos de Extremadura, Arag�n, Castilla y Le�n y Andaluc�a, tampoco los partidos y gobiernos auton�micos han puesto la educaci�n bajo el foco.Uno de los motivos es que, seg�n se desprende de las encuestas del CIS, la educaci�n no se encuentra entre las mayores preocupaciones de los ciudadanos en los �ltimos a�os. Pero, bajo esta aparente falta de inter�s, se esconde una crisis profunda que es imprescindible atajar: la formaci�n empieza a perder su condici�n de ascensor social para los j�venes, lo que incide directamente en su calidad de vida y expectativas de futuro. Adem�s, de la educaci�n dependen el necesario impulso a la innovaci�n y la modernizaci�n de la econom�a, sin los cuales ser� imposible mantener el Estado de bienestar.El cortoplacismo y los muros pol�ticos impiden un debate que no solo necesitan 10 millones de alumnos y un mill�n de profesores, sino que es esencial para que Espa�a prospere.