Tres asuntos monopolizaron la sesión de control al president de este miércoles en el Parlament: el recién firmado acuerdo de presupuestos con ERC, el conflicto abierto con los profesores de la escuela pública y la inseguridad, a raíz de los últimos episodios de violencia en Catalunya. En los tres, Salvador Illa describió una realidad bien diferente al del resto de partidos de la oposición, e incluso de sus aliados de investidura. Con un halo de prudencia, Illa situó el pacto presupuestario con los republicanos como “un punto de partida” sobre el que seguir trabajando; en cuanto a los profesores se limitó a ofrecer “mano tendida” para seguir hablando, y sobre la inseguridad remarcó que “en Catalunya, quien la hace la paga”.La líder del grupo parlamentario de Junts, Mònica Sales, dibujó un panorama catastrofista sobre la gestión del Govern socialista: “Pasan los días y la crisis educativa se enquista, la inseguridad crece, los trenes funcionan igual de mal, el modelo económico nos empobrece (…) Catalunya está peor, lo dicen médicos, los maestros, los pescadores…”. La dirigente también arremetió contra un pacto presupuestario que tildó de “propaganda” con dardos a los republicanos, a los que acusó de ir “de renuncia en renuncia” y haber cedido en todas y cada una de sus pretensiones iniciales: “Ni concierto económico, ni IRPF, ni traspaso de Rodalies. Le invistieron para conseguir la soberanía fiscal y han conseguido la línea orbital; un insulto a los usuarios de Rodalies”, lamentó.El president defendió el pacto presupuestario y presentó una Catalunya distinta: que “lidera el mercado de trabajo, es líder en innovación, en construcción de vivienda pública, en políticas sociales, en esperanza…”. Para Illa, “el acuerdo con ERC es una buena noticia y no debería ser una mala noticia para Junts”, advirtió, a quienes reprochó que hayan olvidado “cómo dejaron las cosas” tras su paso por el Govern y su visión negativa.Illa agradece a ERC su “sentido de país”La intervención del presidente del grupo republicano, Josep Mª Jové, sirvió al president para agradecer a ERC el “sentido de país” demostrado, porque “cuando somos capaces de acuerdo, lo llamo sentido de país”, justificó. “Sé que es solo el punto de partida y que serán exigentes”, reconoció el jefe del Govern sobre el pacto, y acto seguido reiteró su compromiso de que “cumpliremos lo acordado”. Así, “si en 21 meses pudimos llegar hasta dónde llegamos, en cuatro años podemos poner el país mejor de lo que lo encontramos. Gracias por su sentido de país”, reiteró.Pero el conflicto educativo fue objeto de discusión con el PP de Alejandro Fernández, con la líder de Comuns Jéssica Albiach, y con el portavoz de la CUP Xavier Pellicer. Los argumentos, dada la distinta naturaleza política de las formaciones que representan, fueron bien dispares. El popular afeó a Illa el trato que dispensa a la comunidad educativa y la falta de autoridad de la figura del profesor hoy en día, que achacó a las políticas de izquierdas. “Les tienen desautorizados, mal pagados y hasta espiados”, lamentó.El PP pide recuperar la autoridad de los profesoresFernández recordó que antes a los profesores se les respetaba porque “tenían autoridad”, pero “la izquierda llegó y decidió que suspender les traumatiza (.…) El resultado, catastrófico. Catalunya encabeza los episodios de violencia en las aulas, más de 5.000 al año”. Por eso el dirigente del PP reclamó al president que devuelva a los docentes la “autoridad que merecen”. “Págueles como merecen y no les espíe”, aconsejó.Illa mantuvo su discurso sobre este asunto, a pesar de que este miércoles la consellera del ramo, Ester Niubó, y los representantes del sector se vuelven a reunir para tratar de llegar a un acuerdo. “El sistema educativo tiene mi reconocimiento y mi confianza. Es un aspecto clave para el futuro del país”, admitió el president, que acto seguido insistió en el argumento de que “nunca antes se había llegado a un acuerdo” como el que se cerró con UGT y CC.OO”, al tiempo que mostró su respeto por el derecho a la huelga pero también a la movilidad y a la educación, e insistió en la “mano tendida” para dialogar.Albiach ofrece su negociación de presupuestos para ampliar el margen del Govern para retribuir a los docentesAlbiach lanzó una reflexión sobre este asunto, en la que expuso la importancia del sistema educativo para la sociedad. “La dducación es lo que aguanta la democracia. Es de los pocos rincones en los que se forma a los ciudadanos”. Para la ecosocialista, “el Govern debería estar a su lado y no espiarles”, tras lo cual lanzó una propuesta al Govern en el marco de las negociaciones presupuestarias que ultima su formación. Albiach se mostró dispuesta a ceder en el calendario de aplicación de algunas de las condiciones que ha fijado su formación para aprobar las cuentas para así dar más margen presupuestario al Ejecutivo e incluir las demandas que exigen los profesores. “Por nosotros no quedará. Si necesitan más margen presupuestario estamos dispuestos a recalendarizar nuestras propuestas para que así sea”. Pero Illa no dio una respuesta concreta y se limitó a reiterar su argumentario.La CUP afea a ERC que no haya usado los presupuestos para obligar al Govern a ceder antes los docentesAlgo parecido sucedió ante la intervención del portavoz de la CUP Xavier Pellicer, que reprochó a ERC que no aprovechara su pacto presupuestario para obligar al Govern a ceder en las pretensiones de los profesores y desacreditó el acuerdo. Aquí el president defendió la legitimidad de la entente: “Defiendo la cultura del acuerdo”, dijo, y acto seguido devolvió el dardo a los anticapitalistas: “Ustedes llegaron a acuerdos presupuestarios con partidos de derechas -en referencia a Junts-. No me dé muchas lecciones de coherencia. (…) Catalunya avanza con orientación progresista, aunque le pese”, zanjó Illa.Vox y Aliança insisten en la inseguridadLa cuestión de la inseguridad volvió a ser objeto de contienda con Vox y Aliança Catalana, sobre todo a raíz del último asesinato en Esplugues a manos de un perturbado mientras lanzaba gritos sobre Alá. “Es más probable presenciar un tiroteo, un asesinato o una violación que acceder a una vivienda”, aseguró el líder de Vox, Ignacio Garriga. Mientras que la líder de AC Sílvia Orriols dibujó una “realidad de las calles” basada en “tráfico, violencia y atentados” y acusó al Govern de “reír las gracias del multiculturalismo”. El president insistió en la máxima de que “en Catalunya, quien la hace la paga”, y destacó que los datos de inseguridad han descendido desde que él gobierna.Redactor de la sección de Política. En La Vanguardia desde 2009. Licenciado en Filosofía por la UB y en Periodismo por la URL