La política catalana entra a partir del lunes en una nueva fase de ebullición que aspira a acabar con las primeras Cuentas de la legislatura encarriladas

Cataluña se encamina a partir del lunes hacia una semana de alto voltaje político que debe terminar con los Presupuestos al fin encarrilados. ERC someterá este lunes el preacuerdo con el Govern de Salvador Illa al aval de su Consell Nacional antes de una secuencia institucional que incluye una fotografía entre el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, para formalizar el acuerdo, la celebración el miércoles de la comisión bilateral Estado-Generalitat y un Consell Executiu extraordinario previsiblemente a finales de semana para aprobar definitivamente las cuentas. El desenlace depende en gran parte de la capacidad de los republicanos para convencer a sus bases y de que al Govern no se le vaya de las manos el conflicto laboral con los docentes.

El principal reto inmediato para ERC será justificar el lunes ante la militancia el cambio de posición respecto a marzo, cuando los republicanos tumbaron el proyecto presupuestario al considerar insuficientes los avances sobre la cesión del IRPF. La dirección de Junqueras defiende ahora un acuerdo centrado en inversiones e infraestructuras, especialmente la línea orbital ferroviaria, que debe unir Vilanova y Mataró sin pasar por Barcelona. “Este proyecto resuelve tres crisis: de movilidad, de falta de infraestructuras y de desequilibrio territorial”, defienden desde el partido. Los presupuestos catalanes pasan, pues, por la luz verde del Consell Nacional.