El riesgo de que sean los únicos presupuestos de la legislatura añade presión a la negociación

El Gobierno catalán y Esquerra Republicana cumplen dos semanas navegando el pacto que alcanzaron para darle más tiempo a la negociación presupuestaria. Algunas declaraciones públicas de estos últimos días, a veces contradictorias, muestran que

puestos-presentarlos-a-finales-de-abril-y-aprobarlos-por-sant-joan.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/catalunya/2026-03-23/romero-plantea-el-plan-del-govern-con-los-presupuestos-presentarlos-a-finales-de-abril-y-aprobarlos-por-sant-joan.html" data-link-track-dtm="">no todo está completamente alineado y que el camino hasta el 31 de julio, la fecha límite que se fijaron para llegar a un acuerdo, será largo. De momento, socialistas y republicanos han definido los equipos que abordarán tanto el contenido de las cuentas como el cumplimiento de los acuerdos de investidura. Pero el sí final a las cuentas, insisten en ERC, dependerá de que se ponga en la mesa un avance real en la ganancia de “espacios de soberanía”, ante su compromiso de aparcar la exigencia de la cesión de la gestión del IRPF. La clave está en qué entiende por ello el Gobierno de Salvador Illa y qué le puede ofrecer, sabiendo además que hay riesgo de que sean los únicos presupuestos aprobados esta legislatura.