El Ejecutivo catalán somete el viernes a primera votación unas cuentas con un futuro incierto tras la enmienda a la totalidad de ERC

El president Salvador Illa se enfrenta esta semana, si no hay un cambio de guion copernicano, a la misma situación que vivió el expresident Pere Aragonès en 2024: afrontar un debate a la totalidad de los presupuestos sin los votos necesarios. El republicano no superó entonces la prueba y tras la sesión fallida anticipó las elecciones. La gran incógnita es cómo llegará el Govern el viernes a la celebración del debate en el Parlament: si habrá alcanzado un pacto de última hora con ERC, que reclama avances en la cesión del IRPF, y,

href="https://elpais.com/espana/catalunya/2026-03-11/erc-sube-el-tono-sobre-los-presupuestos-y-avisa-a-salvador-illa-de-que-no-cometa-el-mismo-error-que-con-el-estatut.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/catalunya/2026-03-11/erc-sube-el-tono-sobre-los-presupuestos-y-avisa-a-salvador-illa-de-que-no-cometa-el-mismo-error-que-con-el-estatut.html" data-link-track-dtm="">si no es el caso y las cuentas decaen, si Illa emulará o no a su antecesor adelantando los comicios. El Govern bordea el precipicio y el fantasma electoral vuelve a revolotear Cataluña por más que Illa, como Aragonès, siempre ha insistido en que la legislatura debe durar cuatro años.