La Companyia Solitària se despide. Después de 15 años de trayectoria, el espectáculo Mal de coraçon será la despedida por todo lo alto de esta troupe formada por Júlia Barceló, Pol López y Pau Vinyals. Con autoría de Victoria Szpunberg y dirección de Andrea Jiménez, que a su vez estrenan Contra Antígona en el Teatre Lliure, la obra Mal de coraçon se estrenó en el TNC en el 2023 y no ha parado de girar, con el aplauso de crítica y público.“Misterio, humor y mística,” anuncia este espectáculo, que revela que “mal de coraçon” es una de las maneras con las que santa Teresa llama a su enfermedad. “En la obra, tres personajes agónicos y medio alcoholizados, que sufren algún dolor en el alma, se encuentran en un bar. Un espacio que, como el convento, reúne a gente que de algún modo necesita huir de la cotidianidad”. Son almas que “pueden tener visiones, si no místicas, como mínimo distorsionadas”. Los tres personajes son una camarera que en realidad es actriz, un enamorado resentido que cree que su pareja lo ha dejado por Dios, y un profesor de filosofía moribundo y fracasado que desea ser redimido.“Este espectáculo ha sido una manera fácil y bonita de dejarlo”, declara la directora y actriz Júlia Barceló“Hace tres años hubo un cambio a la compañía, cuando se fue Aleix Aguilà, que era nuestro dramaturgo”, explica Júlia Barceló. “Nos planteamos si seguíamos, y entonces propusimos a Victoria Szpunberg hacer este texto a partir de santa Teresa. Es un tema muy amplio que hacemos con mucho sentido del humor, desde el juego escénico. Y Andrea Jiménez llevó el texto a las últimas consecuencias escénicas”.Desde el 2023 “se ha convertido a nivel emocional en la despedida de la compañía”, declara la actriz. “Nos hace mucha ilusión, porque la obra habla de cuando las cosas se acaban, de llevarlo todo a un lugar un poco más espiritual y colectivo”.Con esta obra, la Companyia Solitària pondrá fin a 15 años de trayectoriaCaterina BarjauFue entonces cuando Barceló anunció que dejaba la profesión escénica. “Este espectáculo ha sido una manera fácil y bonita de dejarlo. Amo a la compañía y a mis amigos, pero ya hace tres años que me he centrado en otras cosas. La vida es muy larga, y yo no dejaré nunca de ser actriz y directora, que es lo que he estudiado y creo que es lo que sé hacer mejor. Pero ahora mismo estoy muy bien viéndolo desde fuera”.Del proceso de creación, Pol López refiere: “Mal de coraçon supuso unos días largos de creación y ensayos intensos. Fue Júlia quien propuso trabajar a partir de santa Teresa, y leímos mucho sobre las místicas. Y lo ampliamos a todos esos temas a su alrededor, como la fe, el dolor, el amor, Dios, etcétera, que están en muchos otros autores. Había un fervor de una nueva búsqueda del vacío espiritual, que todos sentíamos y que se ve reflejado en muchísimas cosas actuales, y por eso nos pareció una temática que podía ser interesante”.“Ahora bien, una vez hecha esta última producción, sin Aleix ni Júlia, ya no tenía mucho sentido continuar con la Companyia Solitària. Por eso, cerrar esta etapa de 15 años con este espectáculo nos pareció muy redondo, porque, al menos yo, estoy muy orgulloso de todo lo que hemos hecho”, manifiesta López.“Lo mejor de esta despedida es que es un acuerdo entre los tres”, afirma Pau Vinyals. “Creo que Companyia Solitària ha existido porque a los tres nos gusta actuar y disfrutamos mucho cuando estamos los tres en el escenario. El vacío que causaba la marcha de Júlia habría llevado a una transformación hacia algo muy distinto, por lo tanto, para mí, cuando tomamos la decisión, sentí como una alegría por celebrar todos estos años juntos, aparte de la amistad que tenemos, y cerrar este espacio cuando tocaba”, concluye Vinyals.Redactor de Cultura y coordinador de los libros de estilo de las ediciones en castellano y en catalán del diario. Profesor asociado de la UPF y miembro de la Secció Filològica del IEC