Hace un mes saltó la noticia. El Festival de Avignon, meca del teatro europeo, invitaba a Andrea Jiménez a presentar Casting Lear, la obra con la que ha triunfado por toda España y que se llevó dos Premios Max. Pero antes, esta joven directora afronta otro gran reto: estrenar nada menos que la Antígona de Sófocles en la gran sala del teatro catalán, la grande del Teatre Lliure. Su título ya da pistas, Contra Antígona. Jiménez ha ideado un dispositivo con el que la ciudadanía toma el centro.
La actriz, directora y dramaturga madrileña explica a este medio que Casting Lear no solo fue un gran éxito, sino que le hizo descubrir una relación posible con los clásicos desde un lugar que, en vez de hacerla desaparecer, la hacía aparecer. “Tenía ganas de seguir explorando en esa dirección”, afirma sobre esta Contra Antígona que estará en cartel hasta el 21 de junio y la temporada que viene llegará al Centro Cultural Conde Duque de Madrid.
En Casting Lear un actor, cada día diferente, era invitado a entrar en escena sin saber qué iba a pasar y recibía indicaciones desde un pinganillo para guiarle durante la función. Rompía con este elemento performático, de riesgo. Nunca se sabía qué iba a pasar en esta revisitación del clásico de Shakespeare, que también se apoyaba en un “teatro de autoficción” donde la vida personal de la creadora entraba en juego.









