Mientras avanza la transformación de la industria automotriz europea, Ford ya trabaja en una nueva generación de productos con los que buscará recuperar protagonismo en uno de los mercados más competitivos del mundo. La estrategia contempla el lanzamiento de cinco modelos inéditos hacia 2029, con un enfoque marcado en la electrificación, el diseño emocional y los SUV compactos.

Como bien indica Quatro Rodas, revista hermana de Parabrisas, el movimiento llega en un contexto complejo para la marca en el Viejo Continente. Tras la desaparición de modelos históricos como el Fiesta, Ka y Focus, la firma del óvalo perdió una parte importante de su presencia regional y vio caer su participación de mercado en los últimos años. Frente al avance acelerado de fabricantes chinos como BYD y MG, la compañía decidió redefinir su oferta con vehículos más modernos, accesibles y alineados con las nuevas demandas del mercado.

Uno de los proyectos más llamativos es el desarrollo de un pequeño SUV inspirado en la familia Ford Bronco. El modelo será producido en Valencia, España, a partir de 2028 y apuntará a combinar dimensiones compactas con una imagen robusta y aventurera. Internamente ya es conocido como “mini Bronco”, una propuesta que buscará capitalizar el fuerte reconocimiento global que ganó la línea todoterreno de Ford en los últimos años.