Uno de los principales desafíos que enfrentan los jóvenes guatemaltecos para acceder a un empleo es la informalidad y las limitadas oportunidades para adquirir experiencia laboral, según explicó Carlos Benítez Verdún, representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
“El empleo juvenil es una moneda de dos caras. Existen elementos culturales, técnicos y formales que impiden que los jóvenes puedan tener oportunidades en el mercado laboral hoy en día, pero al mismo tiempo también hay otras oportunidades que se están generando y necesitan escala”, afirmó.
Benítez señaló que cada año entre 180 mil y 200 mil jóvenes buscan incorporarse al mercado laboral en Guatemala, una fuerza laboral que debe ser absorbida principalmente por el sector privado. Sin embargo, indicó que gran parte de esta población termina integrándose a la economía informal.
“El primer desafío es la informalidad. Cuando la absorción no es a través del mercado formal, los jóvenes van al mercado informal. El 70% de los jóvenes está en el mercado informal”, indicó.
Además, explicó que uno de los principales obstáculos para quienes buscan su primer empleo es la falta de experiencia, lo que termina convirtiéndose en una barrera de entrada al mercado formal.














