A nadie le gusta pensarlo, pero el riesgo siempre está. De un momento a otro, alguna desgracia imprevista podría irrumpir en nuestras vidas dejándonos sin ingresos o con fuertes gastos extraordinarios que afrontar.Perder el empleo puede ser uno de estos problemas. Pero también una enfermedad grave, un siniestro vial, un incendio o una catástrofe climática pueden afectar gravemente el bolsillo.Cualquiera sea el caso, según los expertos en finanzas personales, lo que hará la diferencia es tener a mano un ahorro que se haya ido armando justo para este tipo de situaciones. Un "fondo de emergencia" que, para ser realmente útil, debería tener un tamaño adecuado y una administración diferente a la de otros tipos de reservas.¿Por qué es tan importante en Argentina tener un fondo de emergencia?Sergio González, jefe de Gestión de Activos en Cohen Aliados Financieros, plantea que en un país como la Argentina, con una inestabilidad económica casi constante, podría esperarse que la cultura del ahorro preventivo estuviera muy arraigada.Y sin embargo, observa, ocurre lo contrario. Incluso en quienes tendrían la capacidad de ahorrar, la inflación crónica los desincentiva a hacerlo y muchas familias terminan "viviendo al día", sin una red de contención para cuando algo salga mal."Un despido, una enfermedad, la rotura de un auto o una inundación no avisan. Y cuando llegan, si no hay un colchón financiero disponible, la única salida suele ser endeudarse, en el mejor caso con una tarjeta de crédito, y en el peor con un préstamo de altísima tasa", señala González, quien advierte que esos endeudamientos de emergencia luego podrían tardar años en resolverse.El fondo de emergencia, entonces, aparece como una herramienta básica de protección financiera cuyo objetivo específico es evitar que una crisis se vuelva una catástrofe.En ese sentido, Paula Spitaleri, economista y directora de la escuela de educación financiera Balanz Academy, se refiere al fondo de emergencia como "la red que pocos arman, pero todos necesitan" para atravesar cualquier imprevisto que genere gastos inesperados e impostergables, con tranquilidad y sin caer en una "espiral de deudas"."En Argentina la idea se subestima", según diagnostica, debido a errores como el exceso de confianza (pensar que "a mí no me va a pasar"), la tendencia a priorizar el consumo inmediato y también la creencia de que con apartar un monto chico ya alcanza.¿Cuánto dinero debería tener a mano para imprevistos y cómo calcularlo?La recomendación más común es que cada familia tenga siempre disponible para emergencias, por lo menos, un monto equivalente a lo que necesitaría para cubrir todos sus gastos esenciales durante 3 a 6 meses.¿Qué son los "gastos esenciales"? Todos aquellos pagos y consumos que, incluso en una emergencia, no se podrían recortar: las compras de alimentos y otros productos básicos, el alquiler, las expensas, facturas de servicios como luz, gas y agua, la cobertura de salud, los medicamentos, el transporte, etc.¿Y por qué 3 a 6 meses? Porque es lo mínimo que suele llevarle a quien sufre un trauma financiero asimilar el shock, "recalcular" y volver a un equilibrio sustentable. Para quien fue despedido, por ejemplo, será lo que demore en reinsertarse en el mercado laboral.¿Cómo sería un ejemplo simple? Si una familia tiene gastos esenciales de $500.000 mensuales, su fondo de emergencia debería estar entonces entre $1.500.000 y $3.000.000, grafican en Cohen.¿Pero es mejor ahorrar 3 o 6 meses de gastos? Dependerá de cada situación. En términos generales, aconsejan un mínimo de:3 meses para trabajadores en relación de dependencia con ingresos estables.6 meses para trabajadores con ingresos variables, como freelancers y monotributistas.6 meses para quienes tienen hijos menores o personas a cargo con enfermedades crónicas.6 meses para propietarios de vehículos e inmuebles, que pueden traen importantes gastos imprevistos.¿Lo calculo una vez y luego me olvido? No. En Balanz Academy, sugieren revisar periódicamente la cifra: cada seis meses o bien ante cualquier cambio relevante (un aumento, un hijo nuevo, un cambio de trabajo), para que la reserva se mantenga acorde a la realidad.¿Y cómo hago para juntar tanta plata? "Armarlo completo de un día para el otro es, para la mayoría, inviable. Pero hay una estrategia que funciona", apunta Spitaleri. Consiste en dejar programada una transferencia automática para el día después de cobrar (aunque sea por un porcentaje muy pequeño del sueldo), para ir construyendo la reserva mes a mes.¿En qué invertir el dinero del fondo de emergencia para que no pierda valor? ¿Y en qué NO conviene?Como el objetivo principal de este ahorro es que el dinero esté siempre a mano para responder ante imprevistos, no se recomienda usarlo para hacer inversiones que de las que no se pueda salir rápido (como un plazo fijo) o que sean muy volátiles ni riesgosas (como acciones, Cedears o criptomonedas, cuyo precio podría desplomarse justo cuando se necesite venderlas).Sin embargo, en un país con alta inflación, dejar la plata "durmiendo" en en una caja fuerte o en la cuenta bancaria tampoco es lo ideal, ya que la reserva, si fuera perdiendo poder de compra, tampoco podrá cumplir bien su función. Si hoy cubre 3 meses de gastos, más adelante quizás alcance sólo para 2 meses o 1 mes.Por eso, según los asesores financieros, la clave pasa por hacer inversiones conservadoras que logren, aunque sea parcialmente, resguardar el valor de estos ahorros sin mucho riesgo y manteniéndolos disponibles."La regla es simple: si no se puede rescatar en 24 horas sin riesgo de pérdida de capital, no sirve para este fin", dicen en Balanz. Por eso, sugieren poner la plata para emergencias en los Fondos Comunes de Inversión (FCI) de tipo "Money Market" que hoy ofrecen casi todos los bancos, brokers y billeteras virtuales, y que permiten retiros en el día.¿Los rendimientos de esos fondos le ganan a la inflación? "No siempre. Pero ese no es el objetivo: la meta es minimizar la pérdida de valor sin resignar disponibilidad inmediata", responde Spitaleri.Desde Cohen apuntan que, además, se puede destinar alguna parte del fondo a inversiones como:Cuentas remuneradas. Que pagan intereses cada día sin inmovilizar el dinero.Plazos fijos a 30 días. Con mejor tasa de los Money Market y las cuentas remuneradas, pero menos liquidez.Letras del Tesoro en pesos. Opción más sofisticada que puede rendir más que un plazo fijo, con liquidez diaria.Bonos corporativos en dólares. Que protegen de los saltos cambiarios y dan intereses en moneda dura.Así, una estrategia posible que propone González es dividir el fondo en dos partes:El equivalente a 1 o 2 meses de gastos esenciales, en una cuenta remunerada o billetera virtual que mantenga el dinero accesible al instante.El resto en un FCI Money Market, letras del Tesoro o un plazo fijo renovable, con algo más de rendimiento pero menos liquidez.En síntesis -concluye el experto en gestión patrimonial- el fondo de emergencia es el primer paso de cualquier plan financiero, antes que pensar en inversiones o en objetivos de largo plazo: "No genera grandes retornos, ni debería. Su valor está en otro lugar: en la tranquilidad de saber que, pase lo que pase, habrá tiempo para tomar decisiones sin desesperación".MDG