¿Me centro en ahorrar más o en aumentar mis ingresos para ganar más dinero? Esta es una pregunta muy habitual que no tiene una única respuesta universal. La realidad es que todo depende de la situación de partida. Según en qué punto te encuentres tendrá más sentido priorizar el ahorro o buscar otras fuentes de ingresos. Hay momentos en los que ahorrar es la prioridad absoluta y otros en los que seguir recortando apenas cambia nada y la verdadera palanca está en aumentar ingresos. La clave para escoger entre ahorrar o mejorar el salario está en entender las ventajas y desventajas de cada uno y cuál aplica mejor según tus necesidades y objetivos.Ahorrar más: más rápido, pero limitadoLo primero que viene a la mente para mejorar la situación financiera es ahorrar. En otras palabras, recortar gastos o ajustarlos negociando el seguro, revisando la lista de la compra o poniendo en cuarentena suscripciones que apenas te aportan valor.Ahorrar más suele ser la primera palanca porque es la que tiene un efecto más inmediato. No necesitas esperar a que te suban el sueldo o a que ese negocio que estás montando florezca. Además, es algo que depende exclusivamente de ti mismo y no de terceras partes. De nuevo, un aumento de sueldo depende de tu empresa, igual que encontrar un segundo trabajo. Sí que existen fuentes de ingresos sencillas y rápidas de accionar, pero con un potencial limitado o una enorme dedicación de tiempo (rellenar encuestas, por ejemplo).A esto se suma un tercer punto: ayuda a ordenar tus finanzas y a detectar gastos hormiga o fugas de dinero que no tenías en mente. Sin embargo, el efecto de reducir gastos y ahorrar más es limitado. Por un lado, todo el mundo tiene un mínimo que necesita para vivir. Por mucho que se recorte, esa cifra marca una frontera muy clara. Y, por otro lado, también llega un punto en el que seguir ahorrando implica empeorar tu calidad de vida o dedicar demasiada energía a pequeños ajustes que apenas tendrán impacto en tus finanzas.Ganar más: más difícil, pero con más potencialFrente a la opción de recortar gastos está la de aumentar los ingresos. La diferencia entre ambas es muy clara: hay un límite a tu capacidad de ahorro, pero no a la de generar más capital dependiendo el camino que escojas. Por un lado, siempre puedes buscar trabajos mejor remunerados y, por otro, puedes crear pequeños negocios o fuentes de ingresos pasivas (un libro, un infoproducto, una tienda online...)En este punto, cuando ese aumento de ingresos depende directamente de conseguir un trabajo mejor remunerado o tener un segundo empleo sí que existirán límites: el día solo 24 horas y todos los empleos tienen una serie de rangos salariales. Sin embargo, para otras opciones como la creación de pequeños negocios, ese límite no existe.Pero no todo son ventajas. Intentar ganar más cuenta con varios hándicaps. El principal es muy claro. Aumentar tus ingresos requiere de más tiempo. No es algo que suceda de inmediato. Además, suele implicar un esfuerzo inicial en forma de tiempo si quieres lanzar tu proyecto para monetizar tus habilidades o de formación y tiempo para progresar profesionalmente. Sin embargo, su techo no es tan bajo como el de recortar gastos. Por eso mismo, mejorar tus finanzas no es solo apretarse el cinturón, también ser capacidad de ganar más dinero.Gastar menos o ganar más: cuál escoger según tu casoAhora que ya conoces las ventajas y desventajas de cada opción, solo queda adaptarlas a tus circunstancias personales. Es decir, escoger el mejor camino en función de ese punto de partida y de tus objetivos. Si llegas justo a final de mes el punto de partida debe ser ahorrar y ordenar tus gastos. Empieza por hacer un presupuesto, revisar gastos, eliminar deudas y crear un pequeño colchón financiero. La idea es clara: necesitas saber cuánto dinero entra y cuánto sale para tomar acción. Así podrás ajustar la tasa de ahorro y mantenerla.Eso sí, si llegas justo a final de mes porque tus ingresos son limitados y realmente no hay margen de ahorro, entonces sí tendrá sentido combinar ambas: ahorro más la búsqueda de nuevos ingresos o un aumento de salario.Si tienes deudas de consumo la prioridad será ahorrar para liberar dinero y cancelar esa deuda. Esto es especialmente importante si se trata de deudas de tarjeta de crédito. Aquí reducir gastos funciona mejor porque es más rápido y puedes eliminar antes las deudas con intereses elevados usando el método cascada o el método avalancha.Si tienes ingresos bajos o limitados la prioridad será ganar más dinero y mantener el control de gastos para que el presupuesto no se desequilibre. Dependiendo de tu formación y perfil profesional será más interesante buscar un aumento de salario o cambio de empresa, un cambio profesional hacia otro sector o un proyecto aparte para tener una segunda fuente de ingresos.Si ya tienes tus gastos controlados el foco debe cambiar hacia ganar más dinero. Aquí hablamos de personas con un porcentaje de ahorro elevado (20% o más de sus ingresos) o con ingresos limitados y poca capacidad de ahorro adicional. En resumen, si ahorrar 20 o 30 euros más al mes requiere demasiado esfuerzo o sacrificio, la solución ya no pasa por recortar gastos, sino por aumentar ingresos. Si tienes un buen salario, pero no ahorras tu prioridad debe ser revisar tus gastos y ordenar tus finanzas. Solo así podrás avanzar financieramente porque en este caso el problema no son los ingresos, sino los gastos. La mejor estrategia en este caso es ahorrar un porcentaje fijo de los ingresos en lugar de una cantidad de euros. De esta forma evitas la trampa del gasto creciento inflación del estilo de vida con la que, cuanto más ganas, más gastas.Y por último, si quieres construir patrimonio a largo plazo, puedes combinar ambas, pero en orden. Empieza por controlar gastos, tener un fondo de emergencia y, a partir de ahí o en paralelo, buscar nuevas fuentes de ingresos. A modo de resumen. Conviene ahorrar más cuando: Llegas justo a final de mes.No tienes un control sobre tus gastos (ganas mucho, pero ahorras poco).No dispones de un fondo de emergenciaTienes deudas de consumo con intereses elevados. Por el contrario, será recomendable intentar aumentar los ingresos cuando: Tienes un buen control sobre tus finanzas y ahorras todos los meses.Tu potencial de ahorro es limitado.Quieres aumentar tu patrimonio.Y, por supuesto, no olvides que puedes combinar ambos esfuerzos.
Ahorrar o ganar más: qué es mejor según tu caso
Gastar menos o ganar más son los caminos para mejorar tus finanzas. El primero es más rápido y seguro, el segundo tiene más potencial a largo plazo.












