Hay una duda que surge en cuanto tienes algo de dinero ahorrado o una buena capacidad de ahorro mensual: "¿Qué hago con él? ¿Lo invierto o lo uso para pagar mis deudas?". Y como toda buena pregunta sobre finanzas personales, no tiene una respuesta universal válida para todo el mundo. Sí que existe una regla de oro, pero es una decisión que depende sobre todo de dos factores: el tipo de deuda y el interés que pagas por ella. Porque no es lo mismo una tarjeta al 20% que un préstamo persona o una hipoteca. Por qué pagar deudas caras puede ser mejor que invertirLa forma clásica de afrontar el dilema entre invertir o pagar deudas es enfrentar el tipo de interés del préstamo frente a lo que podrías obtener con tus inversiones. Por ejemplo, una deuda de tarjeta de crédito al 20% frente al 8% de rentabilidad media histórica (siempre que tu perfil como inversor sea agresivo e inviertas a largo plazo).Sin embargo, esta comparativa no tiene en cuenta las tres principales ventajas de pagar antes la deuda. La primera es que cancelar una deuda equivale a obtener una ganancia segura. La rentabilidad es el tipo de interés que dejas de pagar. La inversión, en cambio, puede salir bien o mal, la rentabilidad no está asegurada. En resumen, amortizando deuda ganas sí o sí, pero con la inversión solo si lo haces bien.Aunque el porcentaje de la deuda sea inferior al retorno de la inversión, eliminar la deuda puede tener sentido si estás ahogado financieramente y te cuesta llegar al final de mes. La razón es muy simple. Esa deuda que eliminas termina generando un capital adicional que después podrás utilizar para invertir antes con un rendimiento superior al interés de financiación.La tercera ventaja tiene que ver con la paz mental de no tener deudas. Hay pocos elementos que generen más estrés financiero que las deudas, especialmente la hipoteca. Por eso, eliminarlas es uno de los primeros pasos recomendados por los principales libros de finanzas para ordenar la economía doméstica. En resumen, eliminar las deudas con intereses elevados es una buena estrategia para poner en orden tus finanzas. ¿Y qué se considera un interés elevado? Todo lo que supere un 4-5% ya se puede ser susceptible de amortizar anticipadamente con el método cascada o avalancha. Cuándo tiene sentido invertir antes que pagar las deudasAquí llegamos a la situación contraria: invertir tiene sentido cuando los intereses de la deuda son bajos. Por ejemplo, en el caso de una hipoteca entre el 2% y el 4% frente a una inversión a largo plazo. En este caso invertir ofrece un mayor retorno a largo plazo y tiene dos ventajas adicionales. La primera es el efecto dilución que produce la inflación en la deuda. Tú debes lo mismo, pero como el valor del dinero disminuye, en realidad estás pagando menos a precios actuales.La segunda ventaja de invertir es que el capital sigue estando disponible y puede generar más intereses a largo plazo. Al pagar una deuda, ese dinero desaparece, se va a parar al acreedor. Por el contrario, mientras permanezca invertido podrás acceder a él cuando quieras si lo necesitas para imprevistos o porque después de unos años sí quieres terminar con esa deuda. En resumen, ganas flexibilidad.Por eso mismo, que haya una deuda no implica que automáticamente debas terminar con ella. La clave es revisar tu situación financiera, si se trata de una deuda asumible o si te causa mucho estrés. Crea tu fondo de emergencia antes de decidir sobre deuda o inversiónEn realidad el orden correcto no sería pagar deuda o invertir, sino crear tu fondo de emergencia y entonces plantarse qué hacer con la deuda. El motivo es muy sencillo: imagina que utilizas todos tus ahorros para quitarte una deuda y al poco se rompe el coche. Sin un fondo para imprevistos tendrías que volver a endeudarte y puede que incluso en peores condiciones que antes.Por eso mismo, antes de destinar un dinero a construir ese colchón de imprevistos. En resumen, no invertir sin liquidez ni amortizar toda la deuda si te quedas sin margen de maniobra después. Resumen práctico: pagar deuda o invertir según tu situaciónPara terminar, nada como un esquema sobre qué opción es mejor en los casos más repetidos: Tienes deuda de tarjeta o revolving. Empieza por pagar deuda.Tienes préstamos personales caros. Empieza por pagar deuda.Tienes una hipoteca barata y asumible. Piensa en invertir a largo plazo.Tienes préstamos a tipos asequibles (menos del 4%). Valora invertir a largo plazo.No tienes fondo de emergencia. Empieza por crear ese colchón.Con esto claro, recuerda las ventajas y desventajas de cada opción. No te quedes solo en el tipo de interés de la deuda o la rentabilidad de la inversión. Valora la ganancia segura de la deuda frente a la incertidumbre de la bolsa, pero también la flexibilidad de seguir pudiendo acceder al dinero que te brinda la inversión.
¿Invertir o pagar deudas? Claves para decidir qué hacer con el dinero según tu caso
Decidir entre invertir o a cancelar deudas depende del tipo de deuda, del interés que se paga y de la situación financiera de cada persona.













