21/05/2026 a las 01:32h.

La alimentación saludable ya no se entiende únicamente como una cuestión de nutrición. En colegios y escuelas infantiles, el comedor se ha convertido en un espacio educativo donde también se enseñan hábitos, autonomía, convivencia y bienestar emocional. Cada vez más centros trabajan para que ... comer sano forme parte del aprendizaje diario de los niños desde sus primeros años de vida, conscientes de que muchos de los hábitos que se adquieren en la infancia acompañarán a las personas durante toda su vida. En esta transformación, las escuelas infantiles juegan un papel especialmente importante. La etapa de 0 a 3 años es decisiva para el desarrollo de preferencias alimentarias, rutinas y comportamientos relacionados con la comida. Así lo explica Gema Sanz, directora del Centro Infantil Casita Maravillas, quien defiende que «la alimentación en un centro de educación infantil no es solo 'dar de comer', es educar en salud, autonomía, convivencia y bienestar emocional desde los primeros años de vida». Para la responsable del centro, comer forma parte del aprendizaje global del niño, igual que el juego o el lenguaje. «Es una pieza clave del proyecto educativo», asegura. Y es que, aunque muchas veces se asocie la educación nutricional a edades más avanzadas, los expertos coinciden en que empieza mucho antes de lo que solemos pensar.