Madrid (EFE).- Los comedores escolares de todos los colegios -públicos, concertados y privados- deberán a partir de este jueves limitar los fritos y el azúcar en sus menús y ofrecer por ley más fruta, verdura y pescado.

La nueva ley de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles que prohíbe la bollería industrial daba un margen de un año para que los colegios adaptaran sus contratos a la nueva norma que promueve el consumo de fruta y verdura fresca todos los días, de pescado entre una y tres veces a la semana y que obliga a favorecer el acceso al agua mediante la implantación de fuentes en espacios comunes y de recreo.

El decreto, que fue publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) hace un año, establecía unos períodos de adaptación para que los centros puedan cumplir con sus contratos que ya estaban cerrados y que en algunos casos se renuevan cada trimestre.

Y es que la ley, además de que obliga a que las carnes solo se puedan ofrecerse como máximo tres veces a la semana y una ración como máximo de carne roja, también exige reducir la generación de residuos o aplicar técnicas culinarias más saludables y la adquisición de alimentos ecológicos.

Algunos criterios a cumplir todavía tienen un margen de un año.