Los menús infantiles deberán excluir los alimentos insaludables por completo y los edificios públicos deberán contar con fuentes de agua potable gratuitas
El Ministerio de Consumo quiere poner freno a la presencia de alimentos ultraprocesados y frituras en los centros públicos, como hospitales, residencias de mayores y universidades. Según el texto del Real Decreto anunciado este jueves por el ministro Pablo Bustinduy durante la entrega de los Premios Estrategia NAOS, los ultraprocesados y las frituras solo podrán servirse hasta dos veces por semana en centros con pensión completa y régimen residencial. En el caso de desayunos y meriendas, el límite será de una vez por semana. Los menús infantiles, además, deberán excluirlos por completo.
El acceso al agua potable será otro de los pilares de la regulación. Todos los centros incluidos deberán instalar fuentes de agua potable gratuitas, correctamente señalizadas y accesibles para las personas usuarias. La norma también afecta a las máquinas expendedoras. Al menos el 80% de los productos disponibles en las máquinas vending deberá ser saludable, y los ultraprocesados no podrán estar en las filas centrales o con mayor visibilidad. El texto establece, asimismo, la obligación de atender las necesidades individuales de las personas usuarias por motivos de salud, éticos o religiosos.







