Con la tensión que ha provocado el anuncio de Donald Trump de la retirada de tropas de Alemania y la cancelación de la llegada de un contingente de soldados a Polonia, los ministros de Defensa y Exteriores de los países de la Unión Europea se reúnen con sus homólogos de la OTAN este jueves y viernes en Helsingborg (Suecia). Fuentes diplomáticas europeas admiten que la decisión de Trump no ha causado sorpresa, pero sí malestar ante la falta de información previa, ya que no facilita la organización de planes de contingencia. Los desplantes del presidente de EEUU van a tener su respuesta en el incremento de las inversiones en defensa que ha puesto en marcha el bloque europeo.
Desde varios países europeos se mantiene que si se pretende reforzar el pilar europeo de la OTAN, como defiende Estados Unidos, habrá que tener capacidad europea de defensa, lo que se tiene que reflejar en su industria. Los ejecutivos europeos plantean que, si desde la Administración Trump se reclama más responsabilidad a Europa por su seguridad, se tendrá que hacer algo más que comprar material militar a Estados Unidos.














