El comandante supremo aliado en Europa (SACEUR), el general estadounidense Alexus G. Grynkewich, ha confirmado la intención de Estados Unidos de retirar 5.000 efectivos de Alemania, tal como anunció el presidente Donald Trump. Sin embargo, ha subrayado que la decisión en general de replegar tropas de Europa, que asegura era algo que todos los aliados sabían que estaba por llegar, no afectará a la capacidad de defensa regional de una OTAN que, desde el comienzo de la guerra de Rusia contra Ucrania, ha acelerado su refuerzo militar.“A medida que los aliados aumentan sus capacidades, Estados Unidos es capaz de retirar sus capacidades y usarlas para otras prioridades globales. Así que me siento muy cómodo con la situación actual”, ha afirmado en rueda de prensa tras una reunión del Comité Militar de la Alianza Atlántica en su sede en Bruselas, donde se ha tratado el tema. Esta decisión “no afecta a la viabilidad de nuestros planes regionales”, ha subrayado. La decisión de retirar los 5.000 efectivos de Alemania, anunciada a comienzos de mes por Trump, ha sido ampliamente interpretada como una respuesta a las críticas del canciller alemán, Friedrich Merz, a la evolución de la guerra contra Irán, de la que dijo que consideraba que Teherán estaba “humillando” a Estados Unidos en el conflicto. Sin embargo, Grynkewich ha insistido en que este tipo de “ajuste”, para el que no ha fijado un calendario concreto, era algo que “cada jefe de defensa” de la OTAN “sabía que debía esperar” más pronto que tarde, aunque la fecha concreta no hubiera sido revelada.Según Grynkewich, el repliegue de tropas estadounidenses, que llevará “varios años”, se hará conforme a que los aliados regionales “construyan” sus capacidades propias gracias al compromiso alcanzado en La Haya el año pasado de elevar el gasto en defensa al 5% del PIB para 2035. Estos avances en el refuerzo del “pilar europeo” de la OTAN le permitirán a EE UU “reducir su presencia en Europa y limitarse a proporcionar solo aquellas capacidades críticas que los aliados aún no pueden proporcionar”, ha explicado.Los tiempos elegidos por Washington no obstante han causado inquietud en el Viejo Continente. Porque tras el anuncio alemán, la semana pasada el Pentágono también canceló abruptamente el despliegue previsto en Polonia de una brigada blindada, compuesta por 4.000 soldados. El ministro de Defensa polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, ha asegurado sin embargo también este martes, tras hablar con su par estadounidense, Pete Hesgeth, que el compromiso de Washington con la defensa y seguridad de Polonia “no ha cambiado”.“Está en curso el proceso de reagrupación de fuerzas y medios del ejército de EE UU en Europa, pero no se ha tomado ninguna decisión sobre la reducción de las capacidades militares estadounidenses en Polonia”, ha afirmado en un mensaje en X.Desde Estrasburgo, donde ha participado en un debate sobre “la respuesta de Europa a la reducción de los despliegues militares estadounidenses en Europa”, la alta responsable para Política Exterior y de Seguridad de la UE, Kaja Kallas, ha advertido de que los anuncios de reubicación de tropas de Washington envían un “mensaje claro”. “Europa debe asumir una mayor responsabilidad sobre su propia defensa para mantener a nuestros países seguros, debemos continuar reforzando la preparación defensiva europea y eso significa aumentar el gasto en defensa, cerrar las lagunas de capacidades y aumentar la producción de defensa”, ha resumido la ex primera ministra estonia, cuyo país comparte frontera con Rusia y es uno de los aliados que más gasta en defensa. Estos esfuerzos tendrán un coste, ha reconocido Kallas. “Pero disuadir la agresión”, ha zanjado, “sale más barato que librar una guerra”.
La OTAN cree que la retirada de 5.000 soldados de EE UU no afectará a la seguridad de Europa
El comandante supremo aliado en Europa (SACEUR), el general estadounidense Alexus G. Grynkewich, afirma que la decisión no ha sorprendido a los demás jefes militares de la Alianza










