Había dudas sobre si la amenaza del presidente de EEUU, Donald Trump, de sacar a 5.000 soldados estadounidenses ubicados en Alemania, en respuesta a las declaraciones del cancillar alemán, Friedrich Merz, de que Irán estaba “humillando” a Estados unidos, solo era otro de sus desafíos sin consecuencias. Este martes, el comandante supremo de la OTAN en Europa, el general estadounidense Alexus Grynkewich, ha confirmado la salida del contigente estadounidense de suelo alemán. La medida en Alemania se une a la cancelación por parte del Pentágono del despliegue de 4.000 soldados de una brigada blindada en Polonia y enturbia las ya difíciles relaciones transatlánticas entre la UE y EEUU.
Grynkewich ha explicado que entre los recortes de tropas “un número considerable procederá de la brigada acorazada de combate que regresa”, por los soldados destinados en Alemania. “Estados Unidos también ha anunciado ya que el despliegue previamente previsto de un batallón blindado será recortado”, ha comentado en referencia a Polonia.
El general estadounidense ha argumentado que la salida de tropas responde a que los países europeos “han reforzado su poder de combate terrestre, por lo que ahora existe sustancialmente más capacidad en el dominio terrestre que antes”.












