Los anuncios de la retirada de 5.000 militares en Alemania y la cancelación del despliegue de 4.000 soldados en Polonia no son el final del redimensionamiento de la presencia estadounidense en Europa. El Pentágono tiene previsto anunciar pronto otros movimientos que, sin duda, generarán nerviosismo en la Alianza Atlántica, comenzando por un recorte de las tropas estadounidenses a niveles del 2021. La OTAN ya está preparándose para este escenario pese a que, según insiste el secretario general de la organización militar, Mark Rutte, no resulta ninguna sorpresa, ya que la Administración Trump lleva un año pidiendo a los europeos que asuman más responsabilidades en la coalición defensiva.Este mismo viernes, Washington tiene previsto comunicar a los aliados que reducirá el conjunto de capacidades militares de que dispondría Estados Unidos para ayudar a los países europeos de la alianza en caso de una crisis grave, como un ataque militar sobre un aliado. Se desconoce exactamente cuántos efectivos estadounidenses forman parte de este comando especial, pero el Pentágono, según dijo este martes, quiere reducir de tres a cuatro el número de equipos de brigadas de combate asignadas a Europa. Cada una de estas brigadas está compuesta por alrededor de 4.000 soldados, lo que coincidiría con el despliegue cancelado en Polonia que, tal y como apunta ahora Estados Unidos, ha sido “retrasado” y no cancelado. “El Departamento decidirá el destino definitivo de estas y otras fuerzas estadounidenses en Europa basándose en un análisis más detallado de las necesidades estratégicas y operativas de Estados Unidos, así como en la capacidad de nuestros aliados para aportar fuerzas a la defensa de Europa”, se indica en el comunicado del Pentágono. La postura del secretario general“Entra totalmente dentro de lo previsto”, asegura Rutte, que ve “lógico” que los europeos hagan más en la Alianza“Creo que es lógico que suceda. ¿Cuál será exactamente el anuncio que habrá que esperar hasta más adelante? No estoy autorizado a revelarlo, pero creo que es exactamente lo que esperábamos y que entra totalmente dentro de lo previsto”, ha confirmado Rutte en una rueda de prensa este miércoles, antes de viajar a la cumbre informal de ministros de Exteriores de la OTAN, que se celebrará este jueves y viernes en la localidad sueca de Helsingborg.Allí está previsto que acuda el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, en la que es una de las últimas reuniones de alto nivel antes de la cumbre de Ankara de julio, donde por el momento está confirmada la presencia del presidente Donald Trump. Rubio podría dar más detalles sobre esta revisión del despliegue estadounidense en Europa, pese a que el viernes también se celebran otras reuniones a nivel técnico en Bruselas donde se debería informar de este anuncio.Lee tambiénLa OTAN insiste en que los últimos anuncios que han afectado a Alemania y a Polonia no tendrán efecto sobre la capacidad de disuasión de la Alianza. Sin embargo, el problema es la falta de información de EE.UU. sobre sus planes, que pillan desprevenidos a sus socios. Tanto a la hora de decidir sus contingentes en Europa como, por ejemplo, al atacar a Irán sin consultarlo previamente con los aliados.Rutte, que tiene la misión de calmar a Trump para evitar que cumpla sus amenazas de abandonar la Alianza Atlántica, presenta estos cambios no como un castigo ni algo improvisado, sino como parte de un equilibrio más justo de cargas dentro de la Alianza. “Estados Unidos tiene que reorientar su estrategia, por ejemplo, hacia Asia. Esto se llevará a cabo de forma gradual y estructurada”, ha matizado en la rueda de prensa, asegurando respecto a los anuncios ya efectuados que se tratan de “fuerzas de rotación que no afectan a la defensa de la OTAN”.Mensaje de tranquilidad“El compromiso estadounidense con Europa sigue ahí, especialmente en el ámbito nuclear”, insiste el secretario generalPor lo tanto, aunque haya movimientos de tropas estadounidenses, según el neerlandés, la OTAN en su conjunto sale “reforzada” porque Europa está asumiendo mucho más peso en defensa, dentro de lo que los oficiales del Pentágono han bautizado como la “OTAN 3.0”, es decir, una organización militar en la que no solamente a los socios europeos se les exige una mayor inversión en defensa, sino también mayores responsabilidades operativas.Hoy todavía EE.UU. mantiene en Europa 31 bases permanentes y 19 ubicaciones adicionales con acceso del Departamento de Guerra. La mayor concentración de efectivos se encuentra en Alemania, con unos 36.400 militares, seguida por Reino Unido con 10.156. “El compromiso estadounidense con Europa sigue ahí, especialmente en el ámbito nuclear, pero también en el convencional”, insiste Rutte, que considera que “en el fondo, se trata de poner fin a una dependencia poco saludable de un solo aliado para la defensa de todo el territorio aliado y de avanzar hacia un reparto de cargas más justo dentro de la Alianza”.Sin embargo, fuentes aliadas admiten la inquietud que está generando todo esto en el interior de la organización, especialmente porque muchas veces sucede a golpe de declaraciones incendiarias o de publicaciones en las redes sociales del presidente estadounidense. Todas las miradas ahora están sobre Berlín, donde no solo el Gobierno de Donald Trump ha decidido retirar unos 5.000 soldados de Alemania, sino también cancelar el despliegue de misiles Tomahawk de largo alcance. Ahora Alemania debe buscar otras opciones de defensa como alternativa.Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).