El secretario general de la OTAN, Mark Rutte. REUTERS/Liesa JohannssenLa OTAN descarta que la retirada de 5.000 soldados estadounidenses de Alemania comprometa su capacidad de defensa, según afirmaron este martes el comandante supremo aliado en Europa y la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, en medio de una creciente presión sobre los miembros europeos para asumir mayor protagonismo en la seguridad del continente.El general estadounidense Alexus Grynkewich, comandante supremo aliado en Europa (SACEUR), fue categórico tras la reunión del Comité Militar en Bruselas: “Esta decisión no afecta a la viabilidad de nuestros planes regionales”. Agregó que se siente “muy cómodo con la situación actual” y que continuará trabajando para garantizar “la cobertura adecuada en los lugares adecuados”.PUBLICIDADLa decisión del presidente Donald Trump de retirar esos efectivos —anunciada el 1 de mayo— fue interpretada como una reacción a las críticas del canciller alemán Friedrich Merz, quien acusó al mandatario republicano de haber sido “humillado” por Irán en las negociaciones para un acuerdo de paz.Grynkewich explicó que la medida se inscribe en la Estrategia de Defensa Nacional de Estados Unidos y en lo que denominó el concepto “OTAN 3.0”: a medida que el pilar europeo de la alianza se fortalezca, Washington podrá reducir su presencia en el continente y concentrarse en proveer únicamente las capacidades que los aliados aún no pueden aportar por sí solos.PUBLICIDADLos 5.000 efectivos que serán retirados proceden, en una parte considerable, del equipo de combate de una brigada blindada y de un batallón de fuego de largo alcance cuyo despliegue había sido anunciado pero que no llegará a concretarse. Trump también canceló el despliegue de misiles Tomahawk de largo alcance en el continente.La Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas. EFE/EPA/RONALD WITTEK