Las comisiones de Finanzas de la Asamblea Nacional y del Senado francés han validado este miércoles la nominación de Emmanuel Moulin como nuevo gobernador del Banco de Francia, en sustitución de François Villeroy de Galhau, que dimitió el pasado mes de febrero, un año antes de concluir su mandato y tras 11 años en el cargo. Moulin, alto funcionario con amplia experiencia y próximo al presidente Emmanuel Macron, ha logrado superar por escaso margen el intento de veto: 58 parlamentarios votaron en contra y 52 a favor de su designación. Para bloquear su nombramiento era necesaria una mayoría de tres quintos, es decir, 60 votos.Macron propuso a Emmanuel Moulin para suceder a Villeroy de Galhau, pero no estaba tan claro que recibiese el visto bueno parlamentario, pues la mayoría de los partidos de la oposición cuestionan su independencia. Acusan al presidente francés de querer blindar puestos clave en organismos estratégicos, como el Consejo Constitucional o el Tribunal de Cuentas, en esta recta final de su mandato para impedir que lo haga el partido de Marine Le Pen (Reagrupamiento Nacional), que encabeza los sondeos de cara a las elecciones presidenciales de 2027.Cuando presentó su dimisión de manera anticipada, François Villeroy, de 66 años, justificó que dejaba el cargo para presidir la fundación Apprentis d’Auteil, dedicada a la protección de la infancia. Su mandato acababa en junio, así que el relevo lo habría tenido que decidir el vencedor en las próximas urnas. En las últimas semanas, el presidente francés ha nombrado además a Richard Ferrand, otro colaborador cercano, como presidente del Consejo Constitucional y a la exministra de Cuentas Públicas, Amélie de Montchalin, al frente del Tribunal de Cuentas. La retirada del gobernador del banco francés reavivó el debate sobre la sucesión de la francesa Christine Lagarde al frente del Banco Central Europeo. Su mandato concluye en octubre de 2027, pero una salida anticipada daría opciones a Macron para participar en la votación de uno de los puestos más importantes de las instituciones comunitarias. Emmanuel Moulin era secretario general del Elíseo desde primavera de 2025. Dejó el puesto hace poco más de dos semanas, cuando Macron le propuso para dirigir el Banco de Francia. Antes de formalizar la sucesión, tenía que someterse este miércoles al veredicto de las cámaras. En el bloque de izquierda, La Francia Insumisa, socialistas y ecologistas habían anunciado que se opondrían, al igual que Reagrupamiento Nacional, al considerar que Moulin no garantiza “la independencia política indispensable en el cargo para dirigir el banco central” francés. “No es nada personal, pero es el símbolo del fracaso del macronismo, todo lo que combatimos”, dijo el vicepresidente de RN en la Asamblea, Sébastien Chenu. El socialista Philippe Brun le preguntó si será capaz de apoyar la política económica del gobierno que llegue, sea el que sea: “Me considero un hombre libre y me comprometo a ejercer mis funciones con total independencia e imparcialidad, tanto ante el poder ejecutivo como ante los intereses privados”, justificó en su comparecencia.Emmanuel Moulin ha salvado el veto de las cámaras gracias al apoyo de los partidos centristas aliados de Macron, sobre todo el partido conservador de Los Republicanos, que tiene mayoría en el Senado. Este respaldo ha sido decisivo. Por comparar, en septiembre de 2015, el gobernador saliente, François Villeroy, contó con un apoyo más sólido, 34 votos a favor y solo ocho en contra. A pesar de las dudas sobre su independencia, Moulin tiene una amplia trayectoria en el ámbito económico y político, pues fue director general del Tesoro entre 2020 y 2024 y antes había sido jefe de gabinete del expresidente Nicolas Sarkozy. Ya en los últimos años, ha asesorado al exministro de Economía Bruno Le Maire y al ex primer ministro Gabriel Attal, antes de ser secretario del Elíseo.“No creo que mi carrera haya estado siempre ligada al actual presidente”, se defendió Emmanuel Moulin ante los parlamentarios que cuestionaban su independencia y su vínculo con Macron. “La diversidad de mi trayectoria y la variedad de las misiones que he cumplido me dan una valiosa experiencia para servir como gobernador del Banco de Francia (…) Siempre he estado dedicado al servicio público, he trabajado con diferentes gobiernos y siempre guiado por el interés público, aunque entiendo a quienes me cuestionan”, se defendió. El 1 de junio, Emmanuel Moulin tomará el relevo de François Villeroy de Galhau, poco antes de su ‘estreno’ en la próxima reunión del Banco Central Europeo.