The Economist 19/05/2026 06:00 Actualizado a 19/05/2026 06:22 Lo siento, hermanos pequeños. Si hablamos de éxito en términos habituales, como el rendimiento académico y el nivel de ingresos, los primogénitos salen ganando. ¿Por qué? Los tópicos presentan a los hermanos mayores como responsables y a los pequeños como rebeldes, pero los estudios a gran escala no encuentran ninguna relación significativa entre el orden de nacimiento y la personalidad. Investigaciones recientes apuntan hacia otra causa bien distinta: los gérmenes.La diferencia de éxito entre hermanos mayores y menores ha sido analizada durante décadas. En 2005, un estudio sobre la población de Noruega descubrió que los hermanos menores tienden a abandonar los estudios antes que los primogénitos, independientemente del tamaño de la familia y del género. Además, ganan menos cuando son adultos, y la brecha se agranda con cada hijo sucesivo. Las hermanas menores también tienen más probabilidades de quedarse embarazadas durante la adolescencia.Un nuevo estudio realizado por investigadores de Estados Unidos, China y Dinamarca aporta una explicación. Los niños suelen ponerse enfermos, especialmente cuando son muy pequeños. Los autores se preguntaron si los hermanos mayores podían actuar como vectores, exponiendo a sus padres y a sus hermanos pequeños más vulnerables a enfermedades. Utilizando datos administrativos de Dinamarca, los investigadores concluyeron que los hermanos pequeños tenían entre dos y tres veces más probabilidades que los mayores de ser hospitalizados por enfermedades respiratorias graves durante su primer año de vida.Los efectos de los problemas de salud tempranos parecen persistir. Las enfermedades pueden obstaculizar el desarrollo cerebral de manera directa (al provocar inflamación) e indirecta (al desviar energía del órgano para combatir la enfermedad). Los autores hallaron una relación causal entre la exposición temprana a enfermedades y unos salarios más bajos en la edad adulta. Otros estudios han demostrado que las fiebres y las enfermedades respiratorias durante el embarazo también pueden afectar al desarrollo cerebral del feto.Los datos daneses sugieren que las enfermedades podrían explicar aproximadamente la mitad de la diferencia salarial del 1,9% entre hermanos primogénitos y segundos. El comportamiento de los padres podría justificar el resto. Como suelen quejarse los hermanos pequeños, los primogénitos reciben más atención. Los datos estadounidenses sobre el uso del tiempo muestran que, a lo largo de toda su infancia, los primogénitos disfrutan de 20 a 30 minutos más al día de tiempo de calidad que los segundos hijos a la misma edad.Los investigadores consideran que los padres intentan repartir su atención de forma equitativa entre sus hijos en cada momento, lo que implica que los primogénitos acaban recibiendo más atención a lo largo de su infancia porque los bebés que llegan después requieren muchos cuidados. Para el mayor, eso puede significar más estímulos beneficiosos para el cerebro en los primeros y cruciales años. Al final, los hermanos pequeños no se quejan sin motivo.© 2026 The Economist Newspaper Limited. Todos los derechos reservados.