El factor demográfico impulsará los legados entre las generaciones ‘millennial’ y Z, pero con un potente factor de desigualdad, según un estudio de Funcas

Las familias españolas se encogen. Es un hecho conocido. Y mientras el debate público suele centrarse en la sostenibilidad de las pensiones, hay otra consecuencia menos visible, que es la acumulación de la riqueza. La caída del número de hijos por hogar hará que, en apenas dos décadas, la herencia media alcance los 250.000 euros. No tanto porque haya más dinero que...

repartir, sino porque se hará entre menos personas. Esa es una de las conclusiones que se extraen de un informe publicado este miércoles por Funcas y que firman Marina Asensio y Daniel Manzano, miembros de Analistas Financieros Internacionales (AFI).

Para entender la magnitud del cambio, es necesario mirar hacia atrás. Entre 2002 y 2022, la generación en edad de heredar—los llamados baby boomers— se enfrentó a una gran presión demográfica porque había más potenciales herederos por cada mayor de 65 años. En ese periodo, la ratio pasó de 1,30 a 1,51. En condiciones normales, eso habría reducido el importe medio de las sucesiones. De hecho, en términos reales, la lógica apuntaba a una caída cercana al 11%, pasando de 91.000 a 81.000 euros de herencia media. Pero el fuerte encarecimiento de la vivienda compensó el efecto de tener que repartir esa riqueza entre más hermanos. Y como resultado, los legados (al menos en valor) no se redujeron.