Los elevados precios de la vivienda están alejando cada vez más a los jóvenes del sueño de comprarse un piso. En este clima de crisis habitacional, las donaciones -fundamentalmente, de padres a hijos- se están convirtiendo en una solución para aquellas familias que tienen ahorrado un capital y pueden permitírselo. Los datos son claros. Según refleja la estadística notarial, el año pasado se registraron 225.662 donaciones, una cifra sin precedentes que ha crecido un 134% en la última década. En algunos territorios, los incrementos han sido incluso superiores. En Andalucía se han disparado un 884%, en Castilla y León, un 420%, en Murcia un 374%, en Asturias un 348%...Este auge de las donaciones se ha acentuado en los últimos años al calor de la crisis inmobiliaria pero, sobre todo, impulsado por una oleada de rebajas fiscales en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Las comunidades autónomas, que tienen competencia normativa en este tributo, han acometido una oleada de rebajas fiscales en la última década que han suprimido el impuesto en la práctica en la mayoría de los casos.Desde el año 2016, hasta siete gobiernos autonómicos han introducido bonificaciones del 99% o más para las donaciones a hijos mayores de 21 años, cónyuges o ascendientes (los grupos I y II del impuesto). Hablamos de La Rioja (lo hizo en 2018), Murcia (2018), Andalucía (2019), Cantabria (2019), Castilla y León (2022). La última en hacerlo ha sido Baleares, que bonificó al 99% el impuesto el año pasado. Además, hay otros dos territorios que también han aprobado drásticas rebajas fiscales que se han traducido en que este tributo no llegue a abonarse en la inmensa mayoría de los casos. El gobierno de Aragón introdujo una bonificación del 99% para todas las donaciones de hasta 500.000 euros en 2023 en el grupo II. Ese mismo año, la Junta de Extremadura decidió perdonar este tributo en la práctica en la práctica a las donaciones de menos de 300.000 euros.Si tenemos en cuenta que Madrid y Canarias ya 'vaciaron' el impuesto de donaciones antes de 2016 y Castilla-La Mancha lo bonificaba en un 95%, apenas quedan autonomías donde realmente haya que tributar por una donación de cuantía habitual. Una situación que contrasta con la que se vivía 10 años atrás, donde solo había tres territorios con beneficios fiscales fuertes al impuesto. Aunque el contexto era muy diferente al actual, con la gran recesión de 2008 todavía reciente y las cuentas públicas autonómicas todavía muy maltrechas Los únicos territorios que mantienen el tributo son Asturias, Cataluña y Galicia, pero con tipos reducidos y bonificaciones casi totales cuando se dona para comprar vivienda habitual. En Asturias las donaciones de menos de 150.000 euros tributan al 2%, y en Cataluña y Galicia hay bonificaciones del 95% para donaciones para compra de vivienda habitual que no superen los 60.000 euros.La tendencia es ampliar las rebajas fiscales a hermanos y tíosEl impuesto de donaciones prácticamente ha desaparecido cuando la transferencia se produce de padres a hijos para comprar vivienda. Pero algunas comunidades han querido ir todavía más allá y han ampliado los beneficios fiscales a hermanos, tíos y sobrinos (el grupo III del impuesto). El caso más notorio es el de Murcia, donde estos parientes no pagan el tributo desde el año 2022. En Madrid, este colectivo lo tiene bonificado al 50% desde el año pasado y, además, todas las donaciones de menos de 1.000 euros están exentas, sea cual sea el parentesco. La última autonomía en sumarse a esta tendencia ha sido Comunidad Valenciana, que bonificará al 50% este tributo para donaciones a hermanos, tíos y sobrinos a partir de 2027. Los efectos prácticos de la campaña de rebajas fiscales a las donaciones se ven muy bien en los ejemplos que utiliza el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) en sus informes anuales de fiscalidad autonómica. El organismo toma como modelo una donación de 800.000 euros de padres a un hijo mayor de 30 años que los recibe en efectivo y sin ningún fin específico.En el año 2016, la cuota líquida de este tributo (es decir, lo que toca ingresar a Hacienda) era inferior al 1,5% solo en Castilla-La Mancha, Madrid y Canarias. De hecho, en siete comunidades, el porcentaje superaba el 25%, lo que se traducía en más de 200.000 euros en impuestos para este contribuyente. Diez años más tarde, solo en Extremadura, Asturias y Aragón la cuota líquida supera el 20% del importe. Y en los tres casos la tasa se explica porque es una donación de cuantía elevada.
Las rebajas fiscales disparan las donaciones en plena crisis de vivienda: siete comunidades han 'vaciado' el impuesto desde 2016
Andalucía, Baleares, Cantabria, Castilla y León, Murcia, La Rioja y Comunidad Valenciana han suprimido en la práctica el tributo en ese tiempo y se suman a Madrid y Canarias. Aragón y Extremadura han introducido también grandes bonificaciones.







