La medida, en fase de concretar los detalles, afectará solo a los contratos que tengan que renovarse y beneficiará más a los propietarios de rentas altas
La vivienda se ha convertido en el principal campo de batalla económico del país, un lugar donde cada decisión pública promete aliviar una parte del problema, pero a veces acaba revelando otra. La propuesta del ala mayoritaria del Gobierno de
-el-precio-y-mas-multas-contra-el-fraude.html" data-link-track-dtm="">incentivar fiscalmente a los propietarios que congelen el precio del alquiler cumple esa premisa. La iniciativa ahorraría, de media, casi 1.500 euros a los caseros, aunque con un impacto muy desigual según el nivel de renta, beneficiando de forma clara a los de mayores ingresos.
Según cálculos elaborados por el Registro de Economistas de Asesores Fiscales (REAF) a partir de los datos disponibles en la Agencia Tributaria, una bonificación del 100% en el impuesto sobre la renta para quienes no suban el alquiler podría suponer un ahorro fiscal de hasta 6.750 euros anuales por arrendador. Eso sería en los tramos más altos, ya que el alivio es mucho más bajo, casi testimonial, para los propietarios con menos ingresos. A esas divergencias se le suma el recelo de Sumar y de parte de los socios de coalición, contrarios a dar incentivos a los propietarios.







