En todo momento un dispositivo móvil va a guardar la geolocalización, según la especialista.
(Gemini)La preservación de la evidencia digital se ha convertido en uno de los desafíos más complejos para la justicia moderna. Infobae entrevistó a Magalí Dos Santos, perito en informática forense, para desglosar cómo se aborda la manipulación, el resguardo y el análisis de dispositivos electrónicos en causas judiciales y fuera de ellas. A lo largo de una conversación en profundidad, Dos Santos detalló procedimientos, riesgos, límites técnicos y la utilidad de la evidencia digital en la vida cotidiana. PUBLICIDADLa especialista explicó los pasos que siguen los peritos desde el momento en que un dispositivo entra en la órbita judicial hasta el análisis forense de su contenido, haciendo hincapié en la fragilidad y volatilidad de estos elementos. El diálogo incluyó desde el impacto cotidiano de la evidencia digital hasta los protocolos internacionales y las dificultades propias de cada tecnología. La preservación de la evidencia digital se ha convertido en uno de los desafíos más complejos para la justicia moderna.
(Imagen ilustrativa Infobae)Dos Santos remarcó que la evidencia digital comienza a gestarse desde el instante en que un dispositivo es presentado ante un juzgado o secuestrado por orden judicial. En esa instancia, el dispositivo se transforma en una pieza clave, independientemente de lo que contenga. La perito subrayó que esta evidencia es “totalmente volátil, es frágil, puede ser alterada, contaminada, incluso no de forma a propósito, sino sin querer”. PUBLICIDADEn el ámbito judicial y de la criminalística, un secuestro es el acto legal mediante el cual las fuerzas de seguridad o la justicia toman posesión física de un objeto de manera oficial para resguardarlo como prueba o evidencia de un presunto delito. Incluso una acción tan simple como encender o apagar un móvil genera registros nuevos en el dispositivo, lo que a su vez constituye evidencia digital que se crea de manera automática, sin intervención deliberada del usuario o los peritos. PUBLICIDADLa preservación de la evidencia digital es crucial porque las acciones más mínimas pueden modificarla y, por tanto, alterar la posibilidad de reconstruir hechos. Este principio no se limita a causas judiciales; afecta a cualquier persona que dependa de datos electrónicos para proteger información valiosa o demostrar una acción. Una acción tan simple como encender o apagar un móvil genera registros nuevos en el dispositivo.












