Dos resoluciones de 2024 en procesos por quebrantamiento de orden de alejamiento muestran cómo la pérdida temporal de datos contribuyó a la no condena de los acusados
La Fiscalía destacó en su memoria que el fallo en el volcado de datos del sistema Cometa ―el que se ocupa del seguimiento de las llamadas pulseras antimaltrato― había supuesto una “potencial desprotección de las víctimas” y “una gran cantidad de sobreseimientos provisionales o absoluciones de agresores”. No quiso dar cifras. Pero este j...
ueves publicó una nota en la que matizaba esas afirmaciones y remarcaba que “las víctimas estuvieron protegidas en todo momento, porque los dispositivos funcionaron”. Además, detalló que las absoluciones referenciadas fueron “mínimas”. La nota habla de “fallos puntuales” e insiste en que el dispositivo funcionaba. Añade, además, que “la mayoría de los casos en los que no se pudieron aportar datos [de las pulseras] se resolvieron posteriormente, pues los sobreseimientos provisionales se reabrieron una vez recuperados los datos”.
La casuística es difícil de encontrar, pero estas son dos sentencias absolutorias en dos juicios diferentes celebrados por quebrantamiento de la orden de alejamiento en las que los jueces citan expresamente la “pérdida de información” por la “migración” de los datos del sistema como uno de los motivos por el que no se puede condenar al reo. Hay también un sobreseimiento motivado por la “imposibilidad de obtener informes ampliatorios por parte del Centro Control”.






