El personal del centro Cometa lleva meses denunciando, en comunicaciones internas y en reuniones con el ministerio, los errores que se han multiplicado tras el cambio de adjudicataria
El Ministerio de Igualdad recibió durante meses avisos del mal funcionamiento de las llamadas pulseras antimaltrato por parte de técnicos que trabajaban con ellas, y hasta la fecha no se han solucionado esas deficiencias.
Este es un fragmento de un correo electrónico enviado el lunes 26 de mayo de 2025 por parte de un técnico de Cometa, el sistema de seguimiento de esos dispositivos, a la subdirectora general de Coordinación Institucional en Violencia contra las Mujeres en la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, Zulema Altamirano, que había entrado al cargo en octubre de 2024: “El verano pasado, tras unos primeros meses de cierto optimismo en que las cosas mejorarían tras completar la migración, llegó el momento de apatía porque esas mejoras nunca llegaban, veíamos cada día cómo prácticamente ninguna víctima era protegida, usuarios que nos decían verbalmente que si no ocurría nada era porque ellos no querían, pérdidas de cobertura constantes, saltos de GPS, señales que no entraban nunca a panel (vamos, los mismos problemas que ahora continúan sin solución)”.








