La comisaria Nuria Mazo había recibido seis días antes un requerimiento para que se preservara el dispositivo y certificara la “inmodificación” del contenido. El tribunal de Estrasburgo ha condenado a España por este caso
La policía judicial se encarga de investigar los hechos y custodiar las pruebas a las órdenes del juez instructor en cualquier investigación penal. De la jefa de la policía judicial de Pamplona, Nuria Mazo, dependían las pruebas de dos denuncias por violación mediante sumisión química —en un caso p...
or el que España ha sido condenada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos—; y de las pruebas, la posibilidad de enjuiciar los hechos y, llegado el caso, condenar a sus autores. Tras la desaparición de un informe forense sobre los teléfonos móviles de los encausados, la comisaria Mazo recibió un requerimiento judicial pidiéndole “una copia íntegra” del disco duro en el que se había almacenado toda la información, así como que certificara “la invariabilidad e inmodificación” del contenido del dispositivo de almacenamiento informático. Además, la jueza del caso y la responsable policial se reunieron cinco días después de que esta recibiera esa orden. Al día siguiente de este encuentro con la magistrada, la comisaria Mazo borró los archivos del disco que tenía encomendado custodiar.






