Ciudad abierta"Parece m�s adecuado ver el resultado de Adelante Andaluc�a y partidos similares como un voto de protesta contra el PSOE desde la izquierda, y no tanto como el resultado de una mutaci�n ideol�gica"El candidato de Adelante Andaluc�a, Jos� Ignacio Garc�a, acompa�ado por su equipo.EFEActualizado Lunes,
mayo
22:43Audio generado con IAEn junio de 2017, un Pedro S�nchez que acababa de recuperar la secretar�a general del PSOE afirm� que Espa�a era un �Estado plurinacional�. La postura de los socialistas se acercaba as� a la de Podemos, que llevaba tiempo repitiendo la misma idea; lo que diferenciaba a los dos partidos eran las consecuencias que extra�an de aquel presunto �hecho�. Los de Iglesias, m�s cl�sicos, consideraban que toda naci�n ten�a el derecho a la autodeterminaci�n; los de S�nchez, m�s imaginativos, consideraban que la plurinacionalidad era reconciliable con un �nico sujeto soberano. No es necesario que nos detengamos en los sinsentidos de este planteamiento; lo que importa es se�alar que, desde hace una d�cada, las posiciones oficiales de las grandes formaciones de izquierdas han defendido la fragmentaci�n identitaria del pueblo espa�ol. Adem�s, a partir de 2018, los acuerdos del PSOE con los separatistas han ahondado en esa fragmentaci�n de lo com�n y potenciaci�n de lo particular -y desigual-, en un proceso que siempre se justificaba con la ret�rica de la pluralidad de Espa�a, el rechazo al centralismo, etc.Viene esto a cuento de los malos resultados de PSOE y Podemos/Sumar/IU en las elecciones andaluzas y el bueno de Adelante Andaluc�a. Un hecho que, junto a la pujanza de la Chunta y de los ya cl�sicos BNG o Bildu, apuntar�a a la posibilidad de que la izquierda universalista y de �mbito nacional est� perdiendo fuelle frente a una izquierda particularista; �izquierda identitaria� es como la ha bautizado en este peri�dico el siempre agudo Luis Miller. Sin embargo, cuesta considerar que lo que realmente diferencia a estas formaciones del PSOE y Podemos/Sumar/IU sea su apuesta por un reconocimiento de las identidades locales: el socialismo y el poscomunismo espa�oles ya llevan mucho tiempo ah�. Si acaso, podemos ver una continuidad entre la naturalizaci�n de unas identidades fragmentadas que llevaron a cabo los partidos de izquierdas �cl�sicos� y la explotaci�n de las mismas que est�n llevando a cabo los �identitarios�. Y en realidad el proceso es de m�s largo aliento: la creaci�n de UPyD o de Ciudadanos a mediados de los 2000 se debe, en buena medida, a la impresi�n que ya entonces ten�an algunos sectores de que el PSOE de Maragall y Zapatero hab�a abandonado el universalismo.Por todo ello, parece m�s adecuado ver el resultado de Adelante Andaluc�a y partidos similares como un voto de protesta contra el PSOE desde la izquierda, y no tanto como el resultado de una mutaci�n ideol�gica en ese �mbito. Claro que esto expone las limitaciones de esta protesta: al final, para bien y para mal, el punto de referencia para las autodefiniciones de la izquierda sigue siendo el PSOE.














