Actualizado S�bado,
mayo
02:01Las urnas de Andaluc�a someten a la izquierda alternativa al PSOE a su examen m�s dif�cil antes de la llegada de las generales. Miden, por un lado, el proceso de refundaci�n en el que se encuentra este espacio pol�tico, inmerso en el relevo de Sumar y de Yolanda D�az y con un debate profundo sobre c�mo conseguir la unidad. Por otro lado, esas urnas dictan veredicto sobre c�mo prefieren que sea la relaci�n con el PSOE. Hay una propuesta clara que abandera gobernar con los socialistas, como hace en el Ejecutivo central, que es Por Andaluc�a; y hay otra, que es Adelante Andaluc�a, que reniega de los gobiernos de coalici�n y que reivindica una colaboraci�n distanciada y m�s exigente, que ate en corto al PSOE y negocie votaci�n a votaci�n.El resultado de este domingo arrojar�, pues, respuestas muy importantes en cada uno de estos dos frentes. Y veremos si tambi�n arrastrar� consecuencias. Porque Andaluc�a no es un lugar cualquiera para la izquierda. Es un enclave simb�lico y con peso que marca tendencias.En estas elecciones hay un PSOE que sigue desangr�ndose en votos y tanto Por Andaluc�a como Adelante Andaluc�a compiten por postularse como la principal alternativa a ese desencanto. A priori, Por Andaluc�a, es decir, la coalici�n que lidera IU y de la que forman parte Sumar, Podemos y otros partidos andaluces, est� llamada a recoger una gran parte de esa desafecci�n. Sin embargo, Adelante Andaluc�a es la gran sorpresa del 17-M. Ha cogido carrerilla durante la campa�a electoral y su crecimiento es tal que hay una amenaza real de sorpasso a Por Andaluc�a. Las encuestas de la �ltima semana y los trackings que se manejan estos d�as internamente en algunos partidos apuntan a que este duelo est� bastante ajustado y se dirime en un pu�ado de votos.El escenario de que Adelante Andaluc�a saque m�s votos y esca�os que Por Andaluc�a baquetear�a con fuerza al proyecto de refundaci�n de la izquierda, puesto que la candidatura la lidera IU, uno de los motores de esa alianza, y la encabeza Antonio Ma�llo, que es el l�der nacional de esta formaci�n. Un resultado corto o por debajo de las expectativas generar�a muchas dudas cuando la idea es anunciar �antes de verano� pasos importantes de la coalici�n que sustituir� a Sumar. Puede ser el nuevo nombre e, incluso, la persona que asumir� el liderazgo de un espacio hu�rfano con la marcha de Yolanda D�az.El candidato de Adelante Andaluc�a, Jos� Ignacio Garc�a, ayer en SevillaJos� L�pezEuropa PressEs cierto que las elecciones andaluzas tienen, como es l�gico, un componente auton�mico marcado que influye en sus resultados, pero una fuerte irrupci�n de Adelante Andaluc�a dejar�a una nueva constataci�n de que el espacio de la izquierda alternativa se est� atomizando como nunca antes. Y que lo que en su d�a se concentr� en una fuerza nacional, antes IU y luego Podemos, se ha dispersado en las llamadas �izquierdas territorializadas�. Es decir, partidos de corte auton�mico que son la gran referencia del espacio en sus comunidades. Por tanto, todo lo que se quiera construir a la izquierda del PSOE implica hacer un puzle. O sea, juntar a M�s Madrid, Comunes, Comprom�s, Chunta, M�s, �Adelante Andaluc�a?... Y con IU y Sumar como fuerzas nacionales pero un papel testimonial en las autonom�as.La resistencia de la candidatura de Ma�llo y su ambici�n de mejorar resultados -parte de cinco esca�os- determinar� la capacidad de IU para pilotar ese nuevo proceso de refundaci�n. Las andaluzas est�n siendo el laboratorio de la unidad que se busca en el Estado. Podemos est� dentro de la candidatura, aunque a rega�adientes y con mala cara. Quiz� m�s que facilitar las cosas, esta conllevanza amenaza con dificultar un futuro pacto. Por lo pronto, la direcci�n morada espera con el cuchillo entre los dientes un mal resultado para echarse al cuello de sus hoy aliados pero el lunes, de nuevo, rivales.En Adelante reina la ilusi�n. El candidato, Jos� Ignacio Garc�a, ha hecho una campa�a fresca y efectiva. Apunta a que ser� la gran sorpresa y que su pujanza no podr� ser ignorada en la refundaci�n que viene. Tampoco los motivos de su empuje. Bebe en gran parte de la decepci�n y la frustraci�n del votante de izquierdas con el Gobierno de Pedro S�nchez. Ya sea por la falta de medidas en vivienda o por el empeoramiento de las condiciones de vida. Es un voto protesta de la izquierda contra el Gobierno y un aviso a Sumar de quienes no quieren una izquierda subyugada al PSOE.














