Experto en finanzas y desarrollo de empresas, Juan Loste ha dado un giro a su vida para centrarse en la literatura desde Cantabria. En su novela 'Menina a mi pesar', retrata con humor y crítica social a una aristocracia madrileña venida a menos, utilizando la sátira como espejo de las contradicciones contemporáneas. Desde Laredo, donde reside actualmente, reflexiona sobre la polarización, el privilegio y la necesidad de observar la realidad con distancia.
'Menina a mi pesar' sitúa la historia en una aristocracia madrileña en decadencia. ¿Qué te interesaba más: retratar una élite que resiste o mostrar cómo se reinventa?
Un poco las dos cosas. Me parecía interesante mostrar cómo una familia noble venida a menos, después de la última crisis financiera y de todos los cambios sociales y políticos recientes, tiene que enfrentarse a una situación casi surrealista. Al final, incluso siendo aristócratas, tienen que recurrir a la picaresca y al ingenio para salir adelante, llegando incluso a subarrendar partes del palacete. Eso crea un pequeño ecosistema dentro de la propia casa.
Menina a mi pesar de Juan Loste
También me hacía gracia utilizar ese contexto para retratar la polarización que vivimos hoy, pero desde el humor. En España tenemos mucha retranca para hablar de la realidad y de nuestras contradicciones.









